El ministro de Hidrocarburos de Chubut, Federico Ponce, detalló el plan de inversiones de Pan American Energy y otras operadoras, que busca recuperar niveles de perforación de 2019 en la Cuenca del Golfo San Jorge.
El anuncio de nuevas inversiones de Pan American Energy (PAE) en Chubut, tras la reunión encabezada por el gobernador Ignacio Torres con directivos de la principal operadora de la provincia, comenzó a mostrar detalles concretos sobre el alcance económico y operativo del plan que busca reactivar la Cuenca del Golfo San Jorge. Además de intensificar la perforación, también se acelerará la instalación de plantas de polímeros.
En diálogo con Actualidad 2.0, el ministro de Hidrocarburos de Chubut, Federico Ponce, confirmó que la operadora incorporará “un equipo perforador y dos equipos de pulling”, en una decisión vinculada al escenario internacional del petróleo, que volvió a ubicarse por encima de los 100 dólares por barril. De este modo, contará con un parque de 5 perforadores, 7 equipos de work over y 17 de pulling para lo que resta del año.
“En este contexto de mejor precio, la exigencia es que parte de ese ingreso adicional sea reinvertido. Pan American tomó nota de eso y acordó la subida de un equipo perforador, seguramente para junio, y también de dos equipos de pulling”, señaló el funcionario. Ponce evitó precisar una cifra cerrada, pero estimó que la inversión total de PAE para este año podría ubicarse “entre 600 y 700 millones de dólares”, dependiendo de los tiempos de incorporación de equipos y de la ejecución de nuevas etapas del piloto no convencional en la formación D-129.
El ministro explicó que un solo perforador puede ejecutar entre 20 y 30 pozos anuales, con costos promedio de entre 2 y 2,5 millones de dólares por pozo. “Solamente esa actividad ya implica un volumen considerable de incremento de inversión”, indicó, en referencia a que el equipo adicional supone entre 70 y 80 millones de dólares por sobre lo previsto a comienzos de año. Con esos parámetros, la estimación oficial apunta a superar los 150 pozos perforados en una proyección anual, solo por parte de PAE, en un sector donde la provincia busca recuperar niveles de actividad que no se registraban desde 2019.
Según detalló el funcionario, la recuperación no se apoyará únicamente en más perforación convencional, sino también en una aceleración inédita de los proyectos de recuperación terciaria mediante polímeros. Uno de los datos menos difundidos del acuerdo es el replanteo del cronograma de recuperación terciaria en Cerro Dragón. Ponce explicó que el plan original contemplaba montar unas 15 plantas de polímeros distribuidas en varios años, a razón de “tres o cuatro por año”. Ahora, el objetivo es adelantar ese proceso y llegar a “10 plantas el año próximo”, aunque aclaró que existe un cuello de botella vinculado a proveedores. “En cualquiera de los escenarios es más que duplicar lo que se tenía pensado para 2027”, sostuvo.
La recuperación terciaria es considerada clave para sostener producción en yacimientos maduros como los de la Cuenca del Golfo San Jorge, ya que permite mejorar el factor de extracción mediante la inyección de polímeros en reservorios agotados. La perforación convencional permite sumar producción en el corto plazo; la recuperación terciaria tiene efectos entre tres meses y un año; y el piloto no convencional apunta al largo plazo. En ese último segmento aparece el proyecto shale de Cerro Dragón, donde la búsqueda de recursos no convencionales demandará eventualmente un nuevo perforador, con características técnicas diferentes a las que hay en la región y que deberá traerse desde Neuquén.
El Gobierno provincial también espera nuevas incorporaciones por parte de otras operadoras. Ponce confirmó que Crown Point Energy prevé sumar otro perforador hacia mitad de año, mientras que PECOM avanza en la licitación del perforador que subirá a Manantiales Behr. La proyección oficial es pasar de 5 perforadores activos en Chubut a fines de 2025, además de uno en Santa Cruz, a entre 8 y 9 equipos hacia fines de este año. “Estimamos que vamos a estar nuevamente en niveles de perforación similares a los de 2019”, afirmó el ministro. La referencia no es menor: en aquel año la cuenca perforaba cerca de 29 pozos mensuales, mientras que en 2025 el promedio había caído por debajo de 14.
En cuanto al impacto laboral, Ponce evitó generar expectativas desmedidas, aunque reconoció que la suba de equipos tendrá impacto en el empleo petrolero. Según indicó, alrededor de cada perforador se movilizan cerca de 100 puestos laborales directos e indirectos, incluyendo servicios asociados y tareas complementarias. “Depende de las situaciones. En el caso del equipo de Manantiales Behr, la dotación de gente está en la casa, esperando a ser llamados cuando vuelva a subir; en otros casos, son personas que habían salido del sector y podrían reincorporarse”, explicó. El ministro también vinculó el nuevo escenario de inversiones con el impacto del mayor precio internacional del crudo y con cambios regulatorios impulsados a nivel nacional. Según explicó, la eliminación de mecanismos de desacople como el denominado “barril criollo” permitió que el precio local refleje con mayor fidelidad las cotizaciones internacionales.
