Docentes y estudiantes del Instituto Superior de Formación Docente 802 de Comodoro Rivadavia denuncian el cierre de carreras, el recorte de horas cátedra y la falta de inversión en educación superior en Chubut.
Docentes y estudiantes del Instituto Superior de Formación Docente 802 de Comodoro Rivadavia volvieron a manifestarse para denunciar el cierre de carreras, el recorte de horas cátedra y la falta de inversión en educación superior en Chubut. La protesta incluyó una movilización hacia el terreno donde históricamente se proyectó construir el edificio propio de la institución, una obra que nunca se concretó pese a décadas de reclamos.
Irene Britez, profesora de Educación Especial y referente sindical de SITRAED, advirtió que la situación atraviesa a todos los institutos de formación docente de la provincia y aseguró que el ajuste impacta directamente tanto en trabajadores como en estudiantes. “Este año hubo más de 800 horas cátedra que se cerraron o se suprimieron por el cierre de carreras”, explicó.
Entre las carreras afectadas mencionó el profesorado de Nivel Inicial, las distintas orientaciones de Educación Especial —como discapacidad intelectual, ciegos y disminuidos visuales, sordos e hipoacúsicos— y también la Tecnicatura Superior en Bibliotecología. Según alertó, otras carreras aún vigentes también podrían verse afectadas por futuros recortes.
Uno de los principales cuestionamientos apunta al argumento oficial utilizado para justificar la reducción de la oferta educativa. Britez aseguró que desde el Gobierno provincial sostienen que la baja natalidad reduce la necesidad de formar docentes, especialmente en áreas vinculadas a educación inicial y especial. “Me parece vergonzoso que antepongan que la falta de natalidad argumente la carencia que hoy tenemos en nuestro contexto regional”, expresó.
La docente remarcó que la formación en educación especial requiere preparación específica y criticó un proyecto que intentó unificar distintas orientaciones en una sola carrera generalista. Britez explicó que cada orientación demanda años de preparación y metodologías completamente diferentes. “Un docente en formación necesita cuatro años para formarse en la especificidad”, indicó, y puso como ejemplo las diferencias entre la enseñanza destinada a estudiantes ciegos y la formación orientada a personas sordas e hipoacúsicas.
Según señaló, detrás de los cierres existe además un problema estructural de presupuesto educativo y falta de creación de cargos específicos. En algunos casos, denunció, se eliminan puestos en determinadas instituciones para cubrir vacantes en otras escuelas. “Van sacando de acá para reformar en otra institución porque no hay presupuesto”, afirmó.
A la preocupación por el recorte de carreras se suma otro reclamo histórico: la falta de edificio propio. El Instituto 802 funciona desde hace décadas compartiendo espacios y, aunque hace años se había destinado un terreno para su futura sede, ahora temen que el lugar sea utilizado para otro proyecto. “Nuestra institución tiene más de 40 años y hace más de 30 que se viene gestionando el edificio propio”, recordó Britez.
La movilización realizada este miércoles buscó justamente visibilizar todas esas problemáticas. “Esto es un combo, nada está separado de nada”, resumió la docente al explicar que el reclamo excede el cierre de carreras y refleja una crisis más amplia en la educación superior provincial.
