La modelo amplió su declaración ante la Justicia y afirmó que nunca dijo haber sufrido violencia durante el episodio que derivó en la imputación de Facundo Moyano.
La modelo Candela Arizaga volvió a declarar ante la Justicia y realizó nuevas precisiones sobre el episodio que terminó con la imputación de Facundo Moyano por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad.
En esta oportunidad, la joven negó haber manifestado que fue golpeada o que permaneció secuestrada, y sostuvo que parte de lo ocurrido podría haber sido consecuencia de un estado de alteración de la percepción.
Arizaga cuestionó una versión relacionada con un efectivo policial que habría señalado que ella le contó haber sido víctima de violencia. La modelo rechazó esa afirmación y sostuvo que nunca realizó una manifestación de ese tipo ante el agente. “Sobre el tema del policía, que dijo que ella mencionó haber sido víctima de violencia, eso es falso”, afirmó durante su presentación.
En su declaración, Arizaga explicó que mientras se alejaba del lugar comenzó a recuperar paulatinamente sus recuerdos y a comprender con mayor claridad lo sucedido. “Yo, cuando corro, ya me voy acordando, empiezo a caer en la realidad, y en ningún momento dije que me habían golpeado, ni que me tenían secuestrada”, sostuvo. También aseguró que nunca mantuvo comunicación con el efectivo policial mencionado durante la investigación y consideró que las imágenes de las cámaras de seguridad tampoco respaldarían esa versión.
La joven relató que, después de retirarse del lugar, las primeras personas con las que tuvo contacto fueron pasajeros de un colectivo. Según explicó, en ese momento les contó que había estado consumiendo y que tenía miedo. Con el paso del tiempo y a medida que pudo reconstruir lo sucedido, comenzó a considerar que la experiencia podría haber estado relacionada con una alteración de su percepción.
“Me di cuenta de que era algo producto de un delirio, psicosis”, expresó Arizaga al explicar cómo interpretó posteriormente lo ocurrido. La modelo recordó que durante esos momentos se encontraba junto a una policía llamada Estefanía, otras dos mujeres y varios efectivos, por lo que insistió en que no habría sido posible que realizara allí la supuesta denuncia de violencia que luego trascendió.
Arizaga también cuestionó el comportamiento que habría tenido una de las agentes que intervino y aseguró que recibió un trato que consideró inapropiado. De acuerdo con su relato, la policía le entregó una campera y comenzó a exigirle explicaciones sobre lo ocurrido y sobre lo que había consumido. “Me dio su campera y me gritaba que ‘la campera vuelva, decime lo que hiciste, lo que consumiste’, me habló pésimo”, contó la modelo.
La nueva declaración se suma a las distintas medidas incorporadas al expediente para intentar reconstruir el episodio y establecer qué ocurrió antes, durante y después de la intervención policial. La Justicia deberá contrastar el relato de Arizaga con las imágenes de las cámaras de seguridad, los testimonios de las personas que estuvieron en contacto con ella y el resto de las pruebas reunidas en la investigación.
