La compañía italiana Eni confirmó ante inversores y la SEC que el proyecto Argentina LNG será clave en su estrategia global 2026-2030. El desarrollo, junto a YPF y XRG, prevé dos unidades flotantes de licuefacción y una inversión total estimada en 30.000 millones de dólares.
La compañía italiana Eni ratificó ante inversores y ante la Securities and Exchange Commission (SEC) que el proyecto Argentina LNG será uno de los pilares de su estrategia global para los próximos años. La definición quedó formalizada en su plan estratégico 2026-2030 y en la documentación financiera presentada tras el cierre de 2025.
El desarrollo, que Eni impulsa junto a YPF y la firma XRG, aparece como uno de los proyectos con mayores probabilidades de avanzar hacia la Decisión Final de Inversión (FID) durante este año. La iniciativa contempla un esquema integrado que abarca producción, transporte y licuefacción de gas, con base en los recursos de Vaca Muerta.
Según el diseño técnico presentado, el proyecto prevé una primera etapa con dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG), cada una con capacidad de 6 millones de toneladas anuales. A largo plazo, el esquema podría escalar hasta los 30 millones de toneladas por año, consolidándose como uno de los desarrollos más ambiciosos del portafolio global de gas natural licuado.
La confirmación se da en un contexto internacional marcado por la reconfiguración del mercado energético tras la crisis de 2022. En ese escenario, Eni reforzó su estrategia centrada en el gas como combustible de transición, apoyada en sólidos resultados financieros y en una cartera de proyectos diversificada. Durante 2025, la compañía reportó un flujo de caja operativo de 12.500 millones de euros, con una producción de 1,73 millones de barriles equivalentes por día. En base a estos números, proyecta generar más de 70.000 millones de euros de caja acumulada hacia 2030, manteniendo un esquema de inversiones controlado.
El proyecto Argentina LNG se integra a otros desarrollos estratégicos de la firma, como Congo LNG y Coral North en Mozambique, que comparten el modelo de licuefacción flotante. Este enfoque permite acelerar los tiempos de implementación y reducir costos frente a plantas tradicionales en tierra.
Desde el punto de vista operativo, el plan prevé abastecer las unidades de licuefacción con gas proveniente de Vaca Muerta, inicialmente mediante infraestructura existente y, en una segunda etapa, a través de nuevos gasoductos dedicados hacia la costa de Río Negro. La ubicación en el Atlántico Sur abre la puerta a exportaciones hacia mercados asiáticos con ventajas logísticas.
En paralelo, la ingeniería financiera del proyecto avanza con la participación de JPMorgan Chase, que trabaja en la estructuración de un esquema de financiamiento que podría alcanzar los 16.000 millones de dólares. La inversión total estimada ronda los 30.000 millones. De concretarse la decisión final de inversión, el cronograma prevé iniciar exportaciones entre 2030 y 2031.
Con este proyecto, Argentina busca posicionarse como un nuevo actor relevante en el mercado global de GNL, con Vaca Muerta como uno de los principales motores de ese crecimiento.
