Los 296 trabajadores del transporte urbano de Comodoro Rivadavia mantienen el reclamo por el pago de sus salarios. Adrián Huenchuman, chofer de la nueva prestataria MR, detalló la situación en diálogo con ADNSUR.
El conflicto por el pago de los salarios de los trabajadores del transporte urbano continúa en Comodoro Rivadavia y suma nuevas jornadas de movilización.
En diálogo con ADNSUR, Adrián Huenchuman, ex chofer de Patagonia Argentina y actual trabajador de la nueva empresa prestataria, relató cómo atraviesan los trabajadores esta situación y sostuvo que el reclamo excede la cuestión laboral. “No estamos reclamando solamente el sueldo de un colectivero, estamos reclamando el sueldo de una familia”, expresó.
Huenchuman participó de las movilizaciones realizadas en los últimos días y explicó que decidió acompañar a sus ex compañeros para que la comunidad conozca la situación. Reconoció que las protestas pueden generar inconvenientes en el tránsito, pero pidió contemplar las dificultades de las familias. “Entendemos que todos tienen que llegar a destino, pero también hay que mirar la otra cara de la moneda”, sostuvo.
Según explicó, la demora en el pago generó consecuencias en los hogares. Los vencimientos de alquileres, tarjetas, servicios y otros compromisos se acumularon mientras los trabajadores esperan sus salarios. Remarcó que la mayoría no cuenta con ahorros suficientes para atravesar un período prolongado sin ingresos. “La economía no es que nos permite tener un colchón o una espalda. A la clase trabajadora eso no le pasa”, planteó.
Trabajadores divididos entre las marchas y sus jornadas laborales
Muchos de los trabajadores que participan de las protestas continúan desempeñándose como choferes en la nueva prestataria. Las movilizaciones se organizan según los horarios de cada uno. Algunos compañeros se concentran después de terminar su turno, mientras que otros deben levantarse durante la madrugada para participar de las medidas y luego presentarse a trabajar.
El trabajador aclaró que las medidas no buscan confrontar con la nueva empresa prestataria. MR realizó un adelanto de $500.000 para los trabajadores, suma que fue recibida como una ayuda frente a la urgencia económica. “Lo tomamos de buena manera porque salió de la voluntad de ellos, pero sabemos que esos $500.000 el próximo mes no los vamos a tener”, explicó.
Para Huenchuman, el monto no permite cubrir todas las obligaciones de una familia. “Con $500.000 tenés que decidir si pagás el alquiler o comés”, sintetizó.
La discusión por el dinero destinado a los salarios
El conflicto también está atravesado por una disputa sobre los fondos que debían utilizarse para cancelar los haberes. Los trabajadores manejan información según la cual se habían previsto alrededor de $2.200 millones para afrontar el pago de los salarios y cuestionan que el dinero haya sido transferido a Patagonia Argentina en lugar de llegar directamente a las cuentas de los trabajadores.
El ex chofer responsabilizó al secretario general de la UTA, Juan Carlos Cossio, por haber solicitado que los fondos fueran enviados a la empresa. Sostuvo que, antes del 31 de julio, se había discutido en la Secretaría de Trabajo la posibilidad de transferir directamente a los trabajadores una parte de los recursos. Según su interpretación, esa alternativa habría evitado parte del conflicto. Aclaró que sus cuestionamientos no implican un respaldo político al Municipio y señaló que todas las partes involucradas tuvieron responsabilidades. “Si el Municipio no hubiese puesto la plata, esto se hubiese evitado. Y si Cossio no hubiese pedido que se enviara a Patagonia, también”, afirmó.
Respecto de los montos pendientes, señaló que existe una diferencia entre las cifras que manejan los trabajadores y las difundidas por la empresa. Los choferes tienen información de que se transfirieron aproximadamente $1.000 millones y que restaría una suma cercana a los $400 millones, mientras que desde Patagonia Argentina se habló de un monto mayor.
El principal interrogante es qué ocurriría si los fondos disponibles no alcanzan para cancelar los salarios de todos. “Si alcanza para pagar a 103 compañeros, ¿qué hacemos con los otros 160? ¿Quién decide quién cobra y quién no?”, planteó.
“Hasta que la plata no aparezca, no podemos asegurar nada”
En medio de las versiones sobre un posible depósito de los fondos, Huenchuman evitó confirmar que el pago vaya a concretarse. Señaló que los trabajadores recibieron distintas informaciones, pero que hasta el momento no tienen una certeza concreta. “Mientras la plata no esté, son rumores”, sostuvo. Cuestionó que se presente el pago como una cuestión de voluntad empresarial y remarcó que el cumplimiento de los salarios constituye una obligación. “No es cuestión de tener buena voluntad o predisposición. Hay una obligación que cumplir”, afirmó.
La falta de respuestas concretas también profundizó el malestar de un grupo de trabajadores con la representación sindical. Varios choferes comenzaron a organizarse entre ellos porque sienten que no cuentan con el respaldo de la estructura gremial. Destacó las reuniones mantenidas en la Secretaría de Trabajo y valoró la explicación brindada por los funcionarios.
Las dificultades del nuevo esquema de transporte
Además del reclamo salarial, fue consultado por el funcionamiento del servicio bajo la nueva prestataria MR, donde actualmente se desempeña como chofer. Reconoció que las primeras semanas estuvieron marcadas por un período de adaptación, especialmente por los cambios en los recorridos y horarios. Sostuvo que algunos aspectos del nuevo sistema todavía deben ser ajustados y que existen conversaciones con concejales para analizar posibles modificaciones. Consideró que todavía es temprano para determinar cuál será el resultado definitivo de los cambios implementados.
Respecto de las denuncias de usuarios por recorridos, paradas y otras dificultades, explicó que los choferes también están atravesando el proceso de adaptación y que será necesario observar cómo evoluciona el sistema durante los próximos meses. Sobre las versiones que hablan de suspensiones de trabajadores, aclaró que no cuenta con información suficiente para confirmar esos casos.
Por ahora, la prioridad de los trabajadores continúa siendo el cobro de los salarios pendientes. Huenchuman afirmó que las próximas acciones serán definidas entre los propios choferes y sus familias, que también comenzaron a participar de las movilizaciones. “Hoy ya no solamente nos ponemos de acuerdo entre compañeros, también tenemos que hacerlo con nuestras familias”, señaló.
