La participante manifestó su descontento por el reingreso de Sol Abraham y adoptó una actitud distante dentro de la casa.
El regreso de Sol Abraham a la casa de Gran Hermano Generación Dorada generó reacciones entre los concursantes. Pincoya expresó su malestar por el reingreso y modificó su comportamiento dentro del juego.
Según declaraciones de la participante, durante la noche anterior realizó un «voto de silencio» como forma de protesta. En una conversación con la producción, afirmó: «¿Sabes qué es lo que me pasa? Que encuentro absurdo y loco esto, que entró la serpiente. Se supone que usted la había echado». También sostuvo: «De verdad, estoy súper enojada».
La actitud de Pincoya incluyó una reducción en su participación en actividades grupales y una postura distante respecto al resto de los concursantes. La situación fue observada por otros participantes y por los seguidores del programa.
El reingreso de Sol Abraham se produjo en un contexto de convivencia con conflictos previos y alianzas cambiantes. La vuelta de la participante reactivó diferencias anteriores y abrió un nuevo foco de tensión en la dinámica del reality.
