En el marco de un plan de reconstrucción, se entregaron las llaves de seis viviendas en Epuyén y El Hoyo. El proyecto provincial prevé la construcción de 70 unidades con fondos locales y mano de obra de la región.
En el marco del proceso de reconstrucción de la Comarca Andina, se entregaron las primeras seis viviendas a familias damnificadas por el incendio registrado en enero en la región, una de las zonas más afectadas por el siniestro.
Durante una recorrida por las localidades de Epuyén y El Hoyo, se destacó que los tiempos de obra no solo se están cumpliendo, sino que incluso se adelantaron respecto a lo previsto inicialmente. El plan contempla la construcción de un total de 70 viviendas: 57 en Epuyén y 13 en El Hoyo, con una inversión provincial superior a los $3.300 millones.
Las unidades cuentan con servicios esenciales de agua, electricidad y gas, y son edificadas con materiales ignífugos, lo que permitirá brindar mayor seguridad ante eventuales siniestros.
Participaron de las actividades la ministra de Desarrollo Humano, Florencia Papaiani; el secretario de Infraestructura, Energía y Planificación, Hernán Tórtola; los intendentes de Epuyén, José Contreras; de El Hoyo, César Salamín; de El Maitén, Oscar Currilén; de Esquel, Matías Taccetta; y los legisladores provinciales Daniel Hollmann, Karina Otero y Jacqueline Caminoa.
Avances en la reconstrucción de la Comarca
En el inicio del proceso licitatorio, se priorizó el trabajo local para generar empleo y movilizar la economía de la región. El ritmo de ejecución incluso se adelantó respecto a los plazos originales, lo que permite garantizar que todas las viviendas estarán finalizadas antes del invierno.
Asimismo, se anticipó que el esquema de construcción próximamente se extenderá a un plan más amplio de 450 viviendas destinadas a personal de salud, docentes y efectivos policiales, en articulación con los municipios, que aportarán lotes con servicios.
Casas con mayor seguridad
Las viviendas que se construyen en ambas localidades están diseñadas con materiales ignífugos, lo que permite reducir riesgos ante futuros incendios y mejorar las condiciones de seguridad para las familias.
