El Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella estimó en 82% la probabilidad de que la economía argentina entre en recesión en los próximos seis meses. El informe anticipa un freno en la actividad comercial e industrial.
El Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella difundió su último informe en el que señala que la probabilidad de que la economía argentina ingrese en una fase de recesión en los próximos seis meses alcanzó el 82% durante agosto. La cifra representa un leve aumento respecto de julio e interrumpe la tendencia a la baja registrada en meses anteriores, aunque se mantiene por debajo del pico del 99% registrado en enero de este año.
Impacto en la actividad económica
Un escenario recesivo implica un freno generalizado de la circulación del dinero y del consumo. Si la actividad ingresa en una fase contractiva, el primer impacto se registra en los comercios de barrio y en las decisiones de gasto de las familias. Por ejemplo, cuando una ferretería decide no reponer todo su stock porque las ventas bajaron, ese freno afecta al distribuidor mayorista y a la fábrica que produce los materiales, la cual podría recortar horas extras o suspender turnos de producción. Del mismo modo, un trabajador de la construcción puede percibir el impacto al notar que se paralizan las reformas particulares en las viviendas.
Comparación con la crisis de 2001
El informe establece una diferencia entre una recesión técnica y el colapso económico y social de 2001. Durante aquella crisis, el Producto Bruto Interno se desplomó casi un 11%, con niveles de desocupación que superaron el 20% y una pobreza que afectó a más de la mitad de la población. Los indicadores actuales proyectan un declive gradual de la actividad y no un quiebre sistémico como el de principios de siglo.
Indicadores del informe
El documento elaborado por la universidad funciona como un termómetro adelantado de los datos que luego publica el INDEC. Para calcular el riesgo, los analistas registraron una caída en el Índice Líder, que retrocedió un 0,27% en agosto frente al mes anterior y quedó un 1,05% por debajo de los niveles del año pasado. Los especialistas definen que un país entra en recesión formal cuando se acumulan seis meses consecutivos de caídas y se completan dos trimestres de números en rojo. Las bajas recientes aún no cumplen estrictamente con esa regla temporal.
Evolución de los sectores productivos
El estudio muestra que el porcentaje de sectores con crecimiento cayó a la mitad en apenas treinta días. De las diez variables clave que se miden para evaluar la macroeconomía, solo tres mostraron mejoras significativas durante agosto: las ventas de vehículos a concesionarias, el precio internacional de la soja y la cantidad de dinero circulante. El resto de los motores productivos y comerciales no lograron repuntar. Variables como los despachos de cemento, la recaudación del impuesto al valor agregado, la producción industrial y el índice de confianza de los consumidores se mantuvieron estancados o arrojaron resultados desfavorables.
