La Cámara alta aprobó con 38 votos a favor y 8 en contra el proyecto que modifica el régimen de subsidios a las tarifas de gas. El beneficio se mantiene para la Patagonia, pero el descuento se calculará sobre el costo del gas y ya no sobre la distribución. La norma también alcanza a las zonas incorporadas en 2021 y extiende incentivos a energías renovables.
El Senado de la Nación convirtió en ley este jueves la reforma del régimen de Zona Fría, en una sesión en la que el oficialismo obtuvo la sanción por 38 votos a favor, 8 en contra y ninguna abstención.
Por Chubut, la senadora Edith Terenzi votó a favor del proyecto. En tanto, los senadores por Neuquén Pablo Cervi y Nadia Márquez, del bloque libertario, y Julieta Corroza, de La Neuquinidad, también respaldaron la iniciativa. Por Río Negro, el libertario Enzo Fullone acompañó el proyecto, mientras que los peronistas Martín Soria y Ana Marks no participaron de la votación, ya que el retiro de Unión por la Patria dejó el recinto vacío antes de la definición.
Además de los libertarios, votaron a favor los tres senadores del PRO, los tres de Convicción Federal, los dos misioneros, el correntino Carlos Espínola, la tucumana Beatriz Ávila, la salteña Flavia Royón y la neuquina Julieta Corroza.
El voto afirmativo de Corroza se acordó en la reunión del 15 de septiembre entre el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, el jefe de Gabinete Diego Santilli y el ministro de Economía Luis Caputo. En ese encuentro, Santilli afirmó que «Zona Fría Patagonia es inalterable y que va a seguir con las condiciones con las que lo venimos estableciendo». El oficialismo no modificó la redacción del proyecto, pero comprometió que el beneficio se mantendría para la Patagonia y consiguió la firma de Corroza en el dictamen y su posterior voto en el recinto.
Qué cambiaría en las facturas de la Patagonia
Para Chubut, Neuquén y Río Negro, el cambio central está en la forma de calcular el descuento. El beneficio se mantiene para las zonas originales, que son la Patagonia, Malargüe y la Puna, pero el subsidio pasará a aplicarse sobre el costo del gas y no sobre la distribución, que representa la porción más grande de la factura final. La rebaja deja de alcanzar el total de la boleta y queda limitada al precio del gas en boca de pozo, conocido como PIST (Precio de Ingreso al Sistema de Transporte).
Durante el tratamiento en comisión, la secretaria de Energía, María Carmen Tettamanti, estimó que para los usuarios de zonas frías que empiecen a pagar el cargo fijo completo el impacto promedio rondaría los $25.000 mensuales, con variaciones según categoría y consumo. Además, el porcentaje del descuento, que actualmente es del 50%, pasa a quedar a discreción del Poder Ejecutivo Nacional.
En las zonas incorporadas en 2021, el recorte es más profundo. La ampliación impulsada por el kirchnerismo quedará vigente solo por criterios sociales o de ingresos, como hogares que no superen tres canastas básicas, algo más de $4,7 millones, además de personas con discapacidad y veteranos de Malvinas. Tettamanti había precisado en el plenario que 1.600.000 usuarios incorporados en 2021 perderán todo el subsidio. Como miembro informante, Royón dimensionó el universo: según sus datos, la zona fría histórica tiene 940.000 usuarios y la ampliada suma 3.360.000.
La ley, que tenía media sanción de Diputados desde el 20 de mayo con 132 votos, también extiende hasta 2045 el régimen de incentivos para energías renovables e incorpora un mecanismo para que las distribuidoras eléctricas regularicen sus deudas con CAMMESA. El próximo paso es la promulgación y, sobre todo, la reglamentación: allí deberá traducirse en norma la promesa de Santilli sobre el porcentaje patagónico.
