La empresa textil Guilford, instalada en Comodoro Rivadavia desde 1957, llegó a emplear a más de 2.000 personas y producir 500 toneladas mensuales de tela. Cerró en septiembre de 2016, dejando a 287 trabajadores sin empleo.
Durante décadas, Comodoro Rivadavia tuvo una matriz productiva que excedió la actividad petrolera. Pesqueras, fábricas de plástico y una industria textil formaron parte del entramado industrial de la ciudad. Guilford fue una de las empresas más representativas de ese período: tuvo dos plantas, produjo más de 500 toneladas de tela por mes y empleó a más de 2.000 personas.
Cada 2 de septiembre se conmemora en Argentina el Día de la Industria, en recuerdo de la primera exportación registrada desde el territorio que luego conformaría el país, ocurrida en 1587. En Comodoro Rivadavia, la fecha remite a la historia productiva local, que incluyó industrias paralelas a la petrolera.
Guilford Argentina se instaló en Comodoro Rivadavia en 1957, en el marco de políticas de promoción industrial orientadas a fomentar la radicación de empresas en la Patagonia. Según registros de la época, para 1960 había alrededor de 34 fábricas radicadas en Chubut provenientes de otros puntos del país. En Comodoro Rivadavia funcionaban unas nueve industrias de distintos rubros.
La empresa, perteneciente a la familia Goranski, desarrolló dos unidades productivas en la ciudad: una en el sector que actualmente forma parte del barrio Industrial y otra en Kilómetro 8. En su momento de mayor expansión, alrededor de 2.000 personas trabajaron en la compañía. La producción mensual superaba las 500 toneladas de telas, entre algodón, lycra y poliéster. Parte de esa producción se enviaba a Buenos Aires para la confección de indumentaria deportiva, trajes de baño y ropa urbana, destinada tanto al mercado argentino como a la exportación.
Pedro Tolosa, quien trabajó 23 años en la compañía en el sector de revisado de telas, describió a ADNSUR en 2024 la dinámica de trabajo: “Las máquinas y la planta nunca paraban”, con turnos de ocho horas que mantenían la producción durante el día y la noche. También señaló que “esa planta era única por la calidad de sus telas”.
Guilford fue proveedora de la Asociación del Fútbol Argentino y produjo la tela utilizada para confeccionar camisetas oficiales de la Selección Argentina en 1999.
El cierre de la empresa ocurrió el 24 de septiembre de 2016, cuando dejó de pagar salarios, paralizó la producción y cerró sus puertas. Un total de 287 trabajadores quedaron sin empleo. El hecho generó manifestaciones, cortes de ruta y otras medidas de protesta, incluida la toma de la playa de tanques de Kilómetro 3.
El abogado Jorge Echelini, representante de ex empleados, explicó que “se hicieron diversos juicios, todos con sentencia favorable, pero los bienes que quedaron de Guilford no alcanzan para cubrir el 100% de la pretensión actualizada de los juicios”. Añadió que “hoy pasaron ya 10 años de los despidos, atravesaron un juicio larguísimo y el proceso los hizo víctimas de la lentitud de la Justicia. Cuando la justicia que llega tarde no es justicia, y en este caso indudablemente no fue justicia”.
Uno de los últimos activos de la empresa, el galpón de la antigua planta, fue rematado por alrededor de $550 millones. Echelini sostuvo que “hoy estamos subastando bienes que no alcanzan a cubrir el 40% del total de lo adeudado”.
La historia de Guilford se inscribe en una etapa en la que Comodoro Rivadavia contó con una economía diversificada, con industrias textiles, pesqueras y plásticas que complementaron la actividad hidrocarburífera.
