Las empresas Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) y GeoPark presentaron la solicitud para adherirse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con el objetivo de desarrollar un polo de producción no convencional en Vaca Muerta, con una inversión superior a los 1.000 millones de dólares.
Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) y la empresa GeoPark dieron un paso concreto hacia uno de los proyectos de inversión más ambiciosos que se están gestando en Vaca Muerta. Ambas compañías solicitaron la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para desarrollar un hub de petróleo no convencional en los bloques Loma Jarillosa Este y Puesto Silva Oeste, con una inversión que supera los 1.000 millones de dólares.
El objetivo es tan concreto como desafiante: pasar de los actuales 1.500 barriles diarios a 20.000 barriles por día en un plazo de tres años. Es decir, multiplicar por más de diez veces la producción actual en los bloques que operan en la Cuenca Neuquina.
Un esquema de desarrollo integrado
El proyecto integra las dos áreas operadas por GeoPark en la cuenca y prevé un esquema de desarrollo conjunto mediante un Vehículo de Proyecto Único (VPU). La iniciativa contempla perforación masiva de pozos horizontales, infraestructura compartida entre los dos bloques y la construcción de una planta central de procesamiento (CPF) en Puesto Silva Oeste, que será el núcleo operativo del hub.
Este esquema de integración entre áreas y empresas apunta a optimizar costos, maximizar la eficiencia operativa y aprovechar las economías de escala propias de un proyecto de esta magnitud, en línea con el modelo de desarrollo que ha caracterizado el crecimiento acelerado de Vaca Muerta en los últimos años.
El rol de GyP y la apuesta al RIGI
El presidente de GyP, Guillermo Savasta, destacó el significado del proyecto dentro del modelo de inversiones que impulsa la provincia: «Se trata de otro proyecto que ratifica el acompañamiento de las empresas al modelo de inversiones propuesto por Neuquén, impulsando el crecimiento integral de la industria hidrocarburífera en la provincia». Y subrayó el papel del RIGI como herramienta central: «Se presenta como clave para consolidar inversiones y transformar recursos de Vaca Muerta en mayor producción, más infraestructura y un desarrollo regional sostenido».
GyP actúa en este proyecto como socio estratégico del sector privado, un rol que la empresa estatal neuquina viene consolidando en distintos bloques de la cuenca: atrae inversiones, administra los derechos hidrocarburíferos de la provincia y participa activamente en el desarrollo de las áreas que se licitan bajo el esquema público-privado que impulsa el gobierno de Rolando Figueroa.
