La autopsia confirmó que la menor de cuatro años falleció por un shock hipovolémico tras sufrir la ruptura de la carótida izquierda. Un trabajador del cementerio intentó auxiliarla y describió la escena.
La trágica muerte de una nena de cuatro años tras ser atacada por un perro mestizo en la localidad de Cosquín, provincia de Córdoba, mantiene conmocionados a los vecinos. La justicia investiga las circunstancias del ataque y las posibles responsabilidades.
El ataque ocurrió cerca del mediodía en un terreno ubicado frente al cementerio. Según las primeras hipótesis, la menor habría ingresado al predio a través de un portón que estaba abierto. La nena vivía en una casa cercana y se cree que caminaba por la zona cuando ocurrió el ataque.
Personal policial, bomberos y equipos de emergencia acudieron rápidamente al lugar, pero no lograron salvarla debido a la gravedad de las heridas.
Tras la autopsia realizada en la ciudad de Córdoba, el Ministerio Público Fiscal confirmó que la causa de muerte fue un «shock hipovolémico debido a una herida contusa penetrante en el cuello con ruptura de la carótida izquierda».
El informe forense detalló además que la menor presentaba 14 lesiones profundas en la zona del cuello y la cabeza, además de otras 18 heridas superficiales y escoriaciones en distintas partes del cuerpo.
La causa quedó a cargo de la fiscal Silvana Pen, quien coordina la investigación junto a personal de la Dirección de Investigaciones Criminales y bomberos de la Departamental Punilla. Los peritos intentan determinar cómo ocurrió el ataque y establecer la procedencia y características del animal involucrado.
El relato del trabajador
En medio de la conmoción, habló Roberto, el trabajador del cementerio que fue una de las primeras personas en llegar al lugar e intentar asistir a la niña.
«Estaba trabajando cuando escuché un escándalo y me acerqué para ver qué estaba pasando», contó. Según relató, al llegar observó que el portón del terreno estaba abierto, algo que no era habitual.
«El perro estaba muy mal, ensañado. No dejaba entrar a nadie», describió el hombre sobre la situación que encontró al ingresar al predio.
Roberto explicó que utilizó un escobillón y una botella de agua para intentar alejar al animal y acercarse a la menor. «El perro retrocedió. Fui a verla y la niñita ya no respiraba», recordó.
El trabajador también señaló que, según lo que pudo observar, el perro podría haber estado comiendo cuando la niña ingresó al terreno. Sin embargo, aclaró que el animal no tenía antecedentes de agresividad conocidos entre los vecinos de la zona.
Hasta el momento, las autoridades no confirmaron si tenía dueño, si pertenecía a la familia de la víctima o si se trataba de un animal callejero que permanecía habitualmente en ese sector de la ciudad.
