El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, respondió a las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito y aseguró que no dejará su cargo.
Tras presentar su informe de gestión en el Congreso, Manuel Adorni volvió a referirse a la denuncia por presunto enriquecimiento ilícito y buscó bajarle el tono. “No tiene sustento y no va a prosperar”, afirmó, al tiempo que negó cualquier posibilidad de dar un paso al costado.
En declaraciones radiales, el funcionario fue tajante: descartó una renuncia y sostuvo que no cederá ante presiones. “Somos un equipo de Gobierno y estamos enfocados en sacar adelante al país”, remarcó. En esa línea, también desestimó versiones sobre una posible salida de su cargo y aseguró que cuenta con el respaldo del presidente Javier Milei.
Adorni insistió en que las acusaciones en su contra carecen de fundamento y aseguró que podrá demostrarlo en la Justicia. “No solo no soy culpable, sino que además se difundieron muchas versiones falsas y conclusiones erróneas”, planteó. También rechazó las denuncias sobre supuestas sociedades en el exterior y negó cualquier irregularidad en su patrimonio.
Al mismo tiempo, cuestionó la difusión de información personal y apuntó contra el diputado Rodolfo Tailhade, a quien el Gobierno acusará de “espionaje”. Según explicó, se habrían revelado datos privados suyos y de su familia, lo que —dijo— representa un riesgo para todos los funcionarios.
El jefe de Gabinete también desmintió versiones sobre viajes al exterior y aseguró que se construyeron relatos mediáticos sin sustento. “Cuando tenga que dar explicaciones en la Justicia lo voy a hacer”, afirmó, y defendió su vida privada: “No tengo nada que ocultar”.
Por último, confirmó que el Gobierno analiza reabrir la sala de conferencias en Casa Rosada con cambios en los protocolos. La decisión, indicó, podría concretarse en los próximos días para retomar el contacto habitual con los periodistas acreditados.
