lunes, 12 octubre, 2026
13.2 C
Rawson
InicioSociedadReceta de hummus de calabaza: una variante dulce y cremosa del clásico...

Receta de hummus de calabaza: una variante dulce y cremosa del clásico dip

Con calabaza asada, garbanzos y tahini, este dip queda cremoso y dulzón. Se sirve con bastones de zanahoria, tostadas o lo que tengas a mano en la heladera.

El hummus de garbanzos ya es un clásico de la picada, pero tiene un hermano que le pelea el puesto: el hummus de calabaza. La calabaza se asa hasta quedar dulce y tierna, se licúa con los garbanzos, el tahini y el comino, y el resultado es un dip más cremoso y con un dulzor suave que engancha. Es la receta de Karlos Arguiñano y es de las más simples que se pueden hacer con horno encendido.

Es fácil y rápido: 15 minutos de preparación y 20 de horno para la calabaza, así que en media hora tenés el dip listo. Rinde cuatro porciones como entrada y se puede dejar hecho con anticipación, porque en la heladera se conserva dos o tres días. Con bastones de zanahoria, apio, morrón y unas tostadas de pan casero, resolvés una picada completa sin tocar una sola sartén después. Si te sobró calabaza asada de otra comida, mejor todavía: el hummus sale igual.

Ingredientes

  • 300 g de calabaza
  • 250 g de garbanzos cocidos
  • 2 cucharadas de tahini (pasta de sésamo)
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1 diente de ajo
  • El jugo de medio limón
  • 50 a 60 ml de agua
  • 1 cucharada de sésamo blanco
  • 1 cucharada de sésamo negro
  • 1 cucharada de pimentón
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y perejil fresco
  • 1/2 pan de víspera y 2 zanahorias para acompañar

Elaboración

  • Pelá la calabaza, sacale las semillas y cortala en dados parejos, de unos dos centímetros.
  • Acomodala en una fuente apta para horno y horneá a 200 °C entre 20 y 25 minutos, hasta que esté bien tierna y apenas dorada en los bordes.
  • Retirá y dejá que se enfríe. Si la licuás caliente, el hummus queda con una textura rara y más aguada.
  • Poné la calabaza en el vaso de la licuadora y sumá los garbanzos cocidos, bien escurridos, el tahini, el comino, el ajo pelado y troceado, el jugo de medio limón y el agua.
  • Triturá hasta obtener una pasta bien homogénea. Si te queda muy espesa, sumá una cucharada más de agua; si te queda muy líquida, un puñado más de garbanzos.
  • Poné a punto de sal, agregá una o dos cucharadas de aceite de oliva y volvé a triturar hasta que todo quede integrado.
  • Cortá el pan en rodajas finas y tostalas. Calentá una sartén sin aceite y tostá el sésamo blanco y negro a fuego suave, moviendo todo el tiempo para que no se queme. Pelá las zanahorias y cortalas en bastones.
  • Serví el hummus en cuatro platos, con una cucharada de aceite por encima, el pimentón espolvoreado, el sésamo tostado y unas hojas de perejil.
  • Acompañá con los bastones de zanahoria y las tostadas para untar.

Tips

  • Sobra perfecto para el día siguiente: guardá el hummus en un recipiente hermético en la heladera y cubrilo con un chorrito de aceite para que no se seque.
  • Si vas a usar garbanzos secos, remojalos la noche anterior y cocinalos hasta que estén bien tiernos. La textura final cambia por completo.
  • Para enriquecerlo, sumá aceitunas picadas, alcaparras, cebollitas o guindillas en vinagre, o unos frutos secos triturados arriba.
  • No conviene congelarlo: al descongelar, los ingredientes tienden a separarse y se pierde la cremosidad.

Artículo elaborado con información de Hogarmania, con asistencia de IA y bajo supervisión de un editor de ADNSUR.

Más noticias
Noticias Relacionadas