Datos del Renaper muestran que 13.147 personas de otras provincias cambiaron su domicilio a Neuquén en el primer semestre de 2026, atraídas por el desarrollo energético. La mayoría llega desde el propio norte patagónico y desde los grandes centros urbanos del país.
El empuje económico de Vaca Muerta tiene un correlato cada vez más nítido en el mapa migratorio del país, y los últimos datos oficiales permiten ponerle procedencia. Entre enero y junio de 2026, 13.147 personas provenientes de otras jurisdicciones argentinas realizaron el cambio de domicilio hacia Neuquén, según información del Registro Nacional de las Personas (Renaper) procesada por la dirección provincial de Registros Civiles y difundida por el Gobierno de Rolando Figueroa el lunes 17 de agosto.
Río Negro encabeza el ranking con 2.160 trámites, un flujo esperable si se considera la integración de hecho que existe entre ambas provincias en el corazón de la cuenca neuquina, donde localidades rionegrinas como Cipolletti, Cinco Saltos o Catriel funcionan a diario en sincronía con el conurbano petrolero. Detrás aparece la provincia de Buenos Aires, con 1.965 cambios de domicilio, la evidencia de que el atractivo de la cuenca ya excede a la Patagonia y traccciona sobre el principal mercado laboral del país.
El podio de procedencias lo completa Mendoza, con 1.419 trámites, otra provincia con tradición hidrocarburífera cuyos trabajadores encuentran en Vaca Muerta un destino natural para su experiencia previa. Más atrás se ubican Chubut (1.169) y Salta (1.125), dos jurisdicciones también ligadas a la industria del petróleo y el gas, lo que refuerza la lectura de que buena parte de la migración responde a perfiles con oficio en el sector o en sus cadenas de servicios.
El volumen del semestre confirma, además, una aceleración. Los 13.147 trámites de la primera mitad del año equivalen al 62,3 por ciento de todo lo registrado durante 2025, cuando los cambios de domicilio hacia Neuquén habían sumado 21.091 en doce meses. De sostenerse el ritmo, el año cerraría por encima del registro anterior, en línea con una tendencia que la provincia arrastra desde hace más de una década: según el Censo Nacional 2022, Neuquén fue la segunda jurisdicción de mayor crecimiento poblacional del país entre 2010 y 2022, con un alza cercana al 32 por ciento y más de 175 mil habitantes incorporados.
La contracara de esa atracción es la presión sobre la infraestructura y el empleo, un punto sobre el que el propio Gobierno provincial viene poniendo reparos. En la comunicación oficial, la gestión de Figueroa insistió en que el crecimiento debe darse de manera ordenada y que la prioridad en los puestos de trabajo y las capacitaciones es para quienes ya residen en la provincia, con una advertencia dirigida a los recién llegados: según el texto oficial, «venir a Neuquén sin trabajo es un problema».
Con Vaca Muerta lejos de haber tocado su techo productivo y con proyectos de gran escala todavía en desarrollo, la radicación de trabajadores y familias de otras provincias promete seguir marcando la agenda demográfica neuquina. El mapa de procedencias del primer semestre ofrece una pista de hacia dónde mirar: un flujo que nace en la propia región patagónica, se nutre de los grandes centros urbanos y suma a provincias con historia petrolera que hoy encuentran en la cuenca neuquina su polo de atracción.
