La Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial inició el proceso para retirar de circulación el juguete «Squeezy Dumpling» tras detectar niveles de benceno que cuadruplican el máximo permitido y otras irregularidades en su comercialización.
La Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial ordenó el retiro urgente del juguete antiestrés «Squeezy Dumpling» en todo el territorio argentino, tras detectar incumplimientos en los controles de seguridad. La medida fue dada a conocer en las últimas horas, en el marco de la cercanía del Día de las Infancias.
Los análisis realizados sobre el producto revelaron que contenía una concentración de benceno cuatro veces superior al máximo autorizado por la normativa vigente. El benceno es una sustancia química que puede ingresar al organismo por inhalación o por contacto con la piel, sin necesidad de que el niño coloque el juguete en la boca.
Además del riesgo químico, las inspecciones detectaron que el producto carecía del Marcado de Conformidad obligatorio, no identificaba al importador responsable y no incluía advertencias de seguridad en idioma español, requisitos indispensables para su comercialización en el país.
La denuncia fue presentada por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete y derivó en una investigación que ya notificó a las autoridades provinciales para reforzar los controles en locales comerciales y plataformas de venta online.
Ante esta situación, especialistas recomiendan verificar que los juguetes cuenten con la certificación correspondiente. El Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM) sugiere comprobar la presencia de la marca de seguridad «S», que garantiza que el producto superó los ensayos exigidos por la normativa nacional. También aconsejan elegir juguetes adecuados para la edad del niño, leer las instrucciones de uso y revisar que no presenten piezas pequeñas, pinturas desprendidas o partículas que puedan ser inhaladas.
El pediatra y gastroenterólogo infantil Julián Martín Fernández advirtió sobre el peligro de las pilas de botón presentes en algunos juguetes y dispositivos electrónicos. Afirmó que su ingestión puede provocar lesiones graves en el esófago y que, ante cualquier sospecha, es fundamental acudir de inmediato a un centro de salud. El especialista remarcó que mantener las pilas fuera del alcance de los niños, no dejarlas sueltas dentro del hogar y verificar que los compartimentos de los juguetes estén correctamente cerrados son medidas que ayudan a reducir los riesgos.
