Ricardo Prim, radicado en Puerto Madryn, recordó a su hijo Gaspar Prim Díaz, conocido como Gaspi, tras el accidente aéreo ocurrido en Brasil.
Ricardo Prim, residente de Puerto Madryn, recordó a su hijo Gaspar Prim Díaz, conocido como Gaspi, tras la colisión de dos helicópteros en Brasil el domingo, que dejó siete víctimas fatales. En declaraciones a ADNSUR, Prim describió el dolor de la familia y aspectos de la vida del streamer.
“Es un momento de mucho dolor. Yo nunca pensé que iba a pasar por esto. Es un dolor muy fuerte. He pasado cosas jodidas, pero como esto nunca”, afirmó Prim. También declaró: “Siento una gran injusticia, una gran impotencia”.
Prim describió a su hijo como “supercreativo, muy buena persona, muy inteligente”. Sostuvo que “esto es superinjusto. No se merecía esto, en el mejor momento de su carrera, de todo lo que él había pensado y soñado”.
El padre señaló que Gaspi era “muy perfeccionista” y que, en un contexto de “mediocridad y deshumanización”, él era “todo lo contrario”. Recordó que desde pequeño mostraba una personalidad especial: “Yo siempre decía que iba a ser director de cine y no me equivoqué mucho”.
Prim indicó que aún le cuesta asimilar la pérdida: “Estoy shoqueado. A veces pienso que por ahí me llaman. Me llamaba cada tanto. Yo estaba acá y él en Buenos Aires. Realmente es una infinita tristeza”.
Relató que Gaspi vivió en Chile junto a su madre y jugó al fútbol en las divisiones infantiles de la Universidad de Chile. “Era un gran futbolista y no lo querían dejar venir”, recordó.
También afirmó que quienes lo conocieron en Puerto Madryn advertían su creatividad: “Te hacía cada pregunta que te dejaba pensando. Conmigo siempre nos divertíamos mucho. Hay anécdotas que él mismo contaba después”.
Prim comentó que algunos de los personajes humorísticos de Gaspi estaban inspirados en experiencias compartidas: “Él decía que parte de sus personajes tenían que ver con cosas que veía cuando yo trabajaba en la librería”.
Finalmente, expresó la magnitud de la pérdida: “Mucho dolor. Me va a ser muy difícil la vida sin Gaspi”. Y concluyó: “El dolor no es por mí ni por nosotros. El dolor es por él, básicamente”.
