Este viernes habrá una audiencia clave para definir si interviene el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema. El fiscal Facundo Oribones habló con SETA TV y aseguró que las pruebas reunidas son suficientes.
La investigación por el homicidio de Ángel López, el niño de 4 años que murió el pasado 6 de abril en Comodoro Rivadavia, sumará este viernes una audiencia decisiva. La defensa de los dos imputados, Mariela Beatriz Altamirano -madre biológica del menor- y su pareja, Michel Kevin González, buscará que intervenga el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para revisar las pericias realizadas hasta el momento.
El pedido fue rechazado en primera instancia por el juez de garantías Alejandro Soñís, quien entendió que las tres pericias oficiales realizadas en la causa coinciden en los aspectos centrales. Sin embargo, el Código Procesal permite que la decisión sea revisada por otro tribunal, por lo que este viernes la discusión será analizada por los jueces Raquel Tassello y Martín Cosmaro.
En diálogo con el programa «Buen Día Comodoro» de SETA TV, el fiscal general Facundo Oribones confirmó que la audiencia fue solicitada exclusivamente por la defensa. «El objeto de la audiencia es por pedido de los defensores de Altamirano y González, que pretenden la intervención del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación», explicó.
Oribones indicó que tanto el Ministerio Público Fiscal como la querella, representada por el abogado Roberto Castillo en nombre del padre del niño, Luis López, consideran innecesaria una nueva intervención pericial. «Nosotros, junto con el doctor Roberto Castillo, nos hemos opuesto a la intervención de este cuerpo médico. El doctor Soñís entendió que no correspondía, pero el Código Procesal prevé una etapa recursiva respecto de la recolección de evidencia y mañana se planteará la discusión con dos jueces distintos», señaló.
El fiscal evitó profundizar sobre los fundamentos de la oposición debido a que la audiencia todavía no se realizó. «Los motivos los vamos a ampliar en la audiencia. Como el proceso sigue en trámite, no puedo brindar mucha más información», sostuvo.
El planteo de la defensa gira en torno a una supuesta contradicción entre los estudios médicos incorporados al expediente. Según fuentes judiciales, la discusión se centra en el estudio histopatológico realizado durante la investigación. Ese informe detectó 21 infiltraciones hemáticas en el cráneo del niño, lesiones que los especialistas oficiales ubicaron en un lapso inferior a las 12 horas previas al fallecimiento y que atribuyeron a golpes. La defensa sostiene que esas infiltraciones podrían haberse producido durante un electroencefalograma realizado cuando el niño ya estaba internado, hipótesis que fue descartada por el juez Soñís, quien consideró que ese tipo de estudios médicos no genera lesiones de esas características.
Más allá de la discusión pericial, la investigación penal preparatoria continúa avanzando. Oribones recordó que el juez otorgó seis meses para completar la etapa investigativa, plazo que vencerá el 14 de octubre. «Venimos trabajando en ello. Hemos juntado muchísima evidencia e intentaremos presentar la pieza acusatoria cuanto antes, pero tenemos como fecha límite el 14 de octubre», sentenció.
