El incremento en el costo de los insumos impacta de lleno en el sector panadero, que advierte aumentos semanales, caída del consumo y dificultades para sostener la actividad.
El aumento del 20% en el precio de la harina comenzó a reflejarse de forma directa en las panaderías de Comodoro Rivadavia, donde los comerciantes describen un escenario de fuerte presión de costos, ventas en baja y constantes ajustes para intentar mantenerse en actividad. La situación obliga al sector a replantear precios y estrategias comerciales en un contexto que, según señalan, cambia semana a semana.
En ese marco, los panaderos advierten que el principal desafío es sostener el equilibrio entre no perder clientes y evitar el deterioro de la rentabilidad, en un escenario donde los aumentos de insumos se vuelven frecuentes.
El incremento de la harina es uno de los factores que más impacto genera en la estructura de costos del sector. En algunos casos, el precio pasó de alrededor de $20.850 a $23.100, incluso con descuentos por volumen, lo que modifica de manera directa el costo final de producción.
Desde La Platense, una reconocida panadería de la ciudad, su propietaria resumió la situación con crudeza: “Yo creo que todos vamos a estar de acuerdo: las vacas andan un poco peladas; estamos complicados”. Y agregó: “Haciendo como un poco de malabares”.
En ese contexto, explicó que el impacto no solo se siente en los insumos, sino también en la dinámica diaria del negocio y en la relación con los clientes, en un escenario donde el consumo se achica. “La realidad es que la gente ya quizás no decide comprarse una docena y media de facturas; prefieren tirarse, qué sé yo, un par de bizcochitos y algo de pan”, señaló.
A eso se suma una caída en la cantidad de compra por cliente. “Ya no compran tanta cantidad de pan, intentan cuidar el mango, que me parece genial, me parece muy bueno”, describió.
La comerciante aseguró que intentan sostener precios accesibles mediante promociones, aunque reconoció las limitaciones del sector. “Nosotros acá intentamos dar una mano en cuanto a los precios, no matarlos”. En ese sentido, destacó la oferta de productos como chips, sanguchitos de miga y distintas promociones que buscan sostener el movimiento diario.
Sin embargo, el aumento de costos complica la planificación. “Nos está matando los servicios, todo ha subido un montón”, afirmó, al tiempo que detalló que además de la harina también suben otros insumos como la margarina, la manteca y los servicios.
“Nosotros no podemos aumentar el pan todos los días, es la verdad; todos los días hay algo que sube y yo no puedo aumentar todo, todos los días”, explicó, y remarcó que en algunos casos debieron postergar incrementos por la caída de ventas.
La situación también se extiende a los costos fijos del local. Según indicó, el alquiler de un espacio de 32 metros cuadrados en el centro representa una carga significativa, a lo que se suman las tarifas de servicios. “Alquiler, todo, es mucho el dinero y es muy poco lo que nos entra”, señaló.
Pese al escenario complejo, la panadería continúa con estrategias comerciales para sostener la actividad. “Acá en el negocio siempre los vamos a recibir con muchas ofertas”, afirmó, destacando el trabajo del equipo para asesorar a los clientes sobre los productos más demandados.
Con aumentos constantes en los insumos, caída del consumo y costos fijos en alza, el sector panadero de Comodoro Rivadavia enfrenta un escenario de fuerte presión económica, donde la adaptación diaria se vuelve clave para sostener la actividad.
