Un operativo conjunto en Viedma derivó en el secuestro de casi 700 kilos de carne y la clausura preventiva de parte de un comercio, tras detectarse graves irregularidades sanitarias durante una inspección.
Un operativo conjunto en Viedma derivó en el secuestro de casi 700 kilos de carne y la clausura preventiva de parte de un comercio, tras detectarse graves irregularidades sanitarias durante una inspección. El procedimiento se llevó a cabo durante la mañana del jueves en un local ubicado sobre Boulevard Ituzaingó, donde intervino personal de la Brigada Rural de la Policía de Río Negro, junto a inspectores municipales y del área provincial de Producción y Agroindustria.
Durante la inspección, las autoridades detectaron una deficiente higiene en la sala de elaboración, con falta general de limpieza que incumple las condiciones exigidas para la manipulación de alimentos. En la cámara de frío del establecimiento se hallaron productos cárnicos sin sello bromatológico, lo que fue vinculado a mercadería de posible origen clandestino. Además, se constató una práctica prohibida por la normativa vigente: el almacenamiento conjunto de carne y hortalizas, lo que representa un riesgo sanitario.
A esto se sumó el hallazgo de productos elaborados, como hamburguesas y milanesas sin rotulado ni trazabilidad, lo que impide conocer su origen y condiciones de elaboración. Estas irregularidades encendieron la alerta de los organismos de control, que avanzaron con medidas inmediatas para resguardar la seguridad alimentaria.
Como resultado del operativo, se dispuso el decomiso de aproximadamente 680 kilogramos de carne y productos derivados. Parte de la mercadería fue destruida en el lugar, mientras que el resto fue trasladado bajo custodia al frigorífico Fridevi, donde será eliminada mediante digestor, siguiendo los protocolos correspondientes. Además, se ordenó la clausura preventiva de la sala de elaboración, con el fajado de sus accesos, hasta tanto se regularice la situación sanitaria del comercio.
Las actuaciones fueron formalizadas mediante actas con la intervención de los organismos competentes, en un procedimiento que apunta a garantizar la calidad de los alimentos y proteger la salud de la población.
