Mariela Altamirano y Michel González, detenidos por la muerte del niño de 4 años, declararán ante la Justicia. En una videollamada difundida, ambos negaron los cargos. El caso reavivó el debate sobre los procesos de revinculación familiar.
El caso por la muerte de Ángel López, el niño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia, tendrá una jornada clave este martes con la audiencia de control de detención de Mariela Altamirano, madre del menor, y de su pareja, Michel González. Ambos fueron detenidos y alojados en dependencias policiales de la ciudad, mientras que su hija de seis meses quedó al resguardo de un familiar.
La causa avanza con la solicitud del abogado del padre biológico del niño, Roberto Castillo, para que sean imputados por homicidio agravado por el vínculo y abandono de persona seguido de muerte.
En las últimas horas se difundió una videollamada que la pareja mantuvo con una familiar, donde dieron su versión de los hechos. «Nos tratan de que nosotros golpeábamos al bebé, que nosotros le hacíamos cosas malas», expresó González durante la conversación. Negó también versiones sobre supuestos descuidos: «Hablan cosas terribles. Que iba solo al jardín, con hambre. Esas cosas no».
Por su parte, Mariela Altamirano, visiblemente afectada, sostuvo: «Nosotros estamos colaborando con toda la Justicia. Estamos pidiendo que se diga la verdad. No matamos a mi bebé». Ambos desmintieron además haber intentado fugarse, argumentando que se mudaron por la seguridad de su hija menor.
El caso ha generado una fuerte conmoción en la comunidad y ha abierto un debate sobre los protocolos de revinculación familiar y la intervención del Estado en la protección de la infancia.
