El caudal del río Iguazú superó los 11.000 metros cúbicos por segundo y las autoridades dispusieron el cierre preventivo de los circuitos Superior e Inferior. En Corrientes y Entre Ríos, las crecidas obligaron a evacuar a 31 personas en Paso de los Libres.
El aumento del caudal del río Iguazú obligó a cerrar de manera preventiva los circuitos turísticos Superior e Inferior de las Cataratas del Iguazú, en el lado argentino del parque nacional. La medida se tomó este lunes por razones de seguridad, luego de que el río superara los 11.000 metros cúbicos por segundo, equivalentes a 11 millones de litros de agua por segundo.
El Parque Nacional Iguazú comunicó la decisión a las agencias de turismo durante la mañana, ante el riesgo que representa la fuerza del agua para las pasarelas y otras estructuras del área protegida.
La crecida se había acelerado desde el domingo, después de nuevas precipitaciones en la cuenca. Como las lluvias persistían durante el lunes, las autoridades prevén que el caudal continuará en ascenso.
La reapertura de los recorridos dependerá de las evaluaciones que se realicen sobre las condiciones de seguridad. Los circuitos Superior e Inferior pueden funcionar con visitantes mientras el caudal se mantiene dentro de los parámetros establecidos. Cuando supera esa marca, Parques Nacionales dispone cierres preventivos para evitar que turistas y trabajadores queden expuestos a la fuerza de la corriente.
La crecida también había motivado medidas anticipadas. En agosto, el parque y la empresa concesionaria desmontaron el circuito de la Garganta del Diablo para proteger la estructura ante una posible subida del río.
Alertas por tormentas en Misiones y el impacto de El Niño
El aumento del caudal se produce en un contexto de lluvias persistentes vinculadas al fenómeno climático de El Niño. Aunque inicialmente se esperaba que el pico de la crecida ocurriera en septiembre, las precipitaciones se extendieron durante octubre y modificaron las previsiones.
En este escenario, el Servicio Meteorológico Nacional mantenía alertas amarillas y naranjas por tormentas para toda la provincia de Misiones.
Ante estas condiciones, se recomienda seguir las indicaciones de las autoridades, evitar salir si no es necesario, permanecer en construcciones cerradas y alejarse de zonas inundables. También se aconseja no circular por calles anegadas, asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento y tener preparados elementos básicos de emergencia.
Crecen los ríos en el Litoral y hay personas evacuadas
La crecida de los ríos también genera preocupación en otras provincias del Litoral argentino, donde las lluvias incrementaron la presión sobre las cuencas.
En Paso de los Libres, Corrientes, el río Uruguay alcanzó los 9,14 metros, por encima del nivel de evacuación fijado en 8,5 metros. Allí permanecían 31 personas evacuadas, mientras Defensa Civil asistió a una familia que abandonó su vivienda por sus propios medios.
En Concordia, Entre Ríos, el río llegó a los 11,56 metros, unos 50 centímetros por encima del nivel de alerta. Las proyecciones advertían que podría superar los 13 metros durante la semana siguiente y rebasar el umbral de evacuación.
Ante el ingreso sostenido de agua al embalse, la represa de Salto Grande mantenía abiertos sus vertederos. Sin embargo, las estimaciones oficiales indicaban que el nivel frente al puerto de Concordia no superaría los 11,90 metros en las horas siguientes.
En otras localidades entrerrianas, el panorama era dispar. Colón no registraba evacuados, aunque el agua había cubierto sus playas, mientras que en Concepción del Uruguay el río alcanzó los 5,42 metros y activó la alerta amarilla, todavía por debajo del nivel de evacuación de 6,30 metros.
El río Paraná también registraba una crecida, aunque sin alcanzar niveles críticos en ese momento. En Puerto Iguazú se encontraba a 50 centímetros del nivel de alerta, mientras que frente a la ciudad de Corrientes se proyectaba un pico de seis metros hacia el 20 de noviembre.
Con información de Infobae
