Rocío Milagros Rauch, Ezequiel Matías Simeone y Cristian Hernán Varela recibieron la pena máxima por el abuso sexual con acceso carnal y el homicidio agravado de Aralí Vivas, de 8 años, ocurrido en Brinkmann, Córdoba, en noviembre de 2024.
Un tribunal de San Francisco, Córdoba, condenó a prisión perpetua a Rocío Milagros Rauch, madre de Aralí Vivas; a Ezequiel Matías Simeone, expareja de la mujer; y a Cristian Hernán Varela, amigo de este último, por los delitos de abuso sexual con acceso carnal triplemente agravado y homicidio triplemente calificado. La sentencia se conoció en las últimas horas y puso fin al juicio oral por la muerte de la niña de 8 años.
El caso se remonta al 1.º de noviembre de 2024, cuando se produjo un incendio en una vivienda de la localidad de Brinkmann, donde se encontraba Aralí. La investigación estableció que la niña había sufrido una muerte traumática antes de que comenzara el fuego. Según la acusación, el incendio habría sido provocado para eliminar rastros del crimen.
La autopsia fue una de las pruebas centrales de la causa: los peritos no detectaron monóxido de carbono en los pulmones de la víctima, lo que respaldó la hipótesis de que ya estaba muerta cuando se inició el incendio. También se informó que presentaba un traumatismo de cráneo y lesiones compatibles con abuso sexual.
La investigación incluyó, además, el análisis de cámaras de seguridad que permitió reconstruir los movimientos de Simeone y Varela en la vivienda durante las horas previas al siniestro.
Durante el juicio, la fiscal de Cámara, Consuelo Aliaga Díaz, solicitó prisión perpetua para los tres acusados. Las defensas, en cambio, reclamaron la absolución y cuestionaron elementos incorporados a la investigación. Finalmente, el tribunal condenó a los tres a la pena máxima. Simeone y Varela fueron responsabilizados como autores de los delitos de abuso sexual con acceso carnal triplemente agravado y homicidio triplemente calificado. Rauch, la madre de Aralí, fue considerada partícipe necesaria para que se concretaran los ataques sexuales y el asesinato.
La sentencia provocó fuertes reacciones en la sala. Antes de ser retirada, Rauch increpó a Vivas y responsabilizó también a Simeone y Varela. “¡Ricardo, drogadicto culiado, culpa tuya me tuve que ir a buscar la comida para mi hija, drogadicto de mierda!”, acusó, para luego mirar a los otros condenados y decirles: “Ustedes también”. La mujer también se dirigió a Simeone: “Vos te olvidaste que tenés hijos conmigo, desgraciado”. Incluso, le había reprochado a su expareja: “Culpa tuya”.
Tras conocerse el fallo, familiares y allegados expresaron su alivio. El padre de Aralí manifestó que su hija se sentía más aliviada con la condena de quienes consideró responsables de su muerte.
La sentencia puso fin al juicio oral por un caso que conmocionó a Córdoba y que tuvo como víctima a una niña de 8 años, cuya muerte quedó vinculada a un ataque sexual, un homicidio agravado y un incendio que, de acuerdo con la acusación, habría buscado ocultar lo ocurrido.
