La Masía agrupa a 52 equipos, con mayoría femenina, y funciona como espacio de encuentro para inmigrantes argentinos en España. Cada domingo reúne entre 1000 y 1500 personas.
El 21 de septiembre, el torneo de fútbol amateur La Masía cumplió cinco años en Barcelona. La competencia reúne a 52 equipos, de los cuales 33 son femeninos y 19 masculinos, según informaron los organizadores. Cada domingo, entre 1000 y 1500 personas asisten al predio alquilado en concesión, en su mayoría jóvenes argentinos de entre 25 y 30 años.
El torneo nació en 2020 a partir de una necesidad personal, según relató Santiago Medina, uno de sus fundadores. «En Barcelona me faltaba el sentimiento de pertenencia, el plan familiar del domingo, muchos de los que estábamos acá éramos de 25 a 30 años y nos faltaba nuestra familia», declaró Medina. En ese momento, ya organizaba partidos informales para un grupo de 120 argentinos.
Medina se hizo amigo de Agustín Morrone, quien lo incitó a crear el club. «Mirá, Agus, si me conseguís el predio, yo te lo armo y te lo vendo», sostuvo Santiago. Morrone consiguió una cita en un colegio catalán. «Cuando vi el predio no lo podía creer. Tiene dos canchas de fútbol 7, dos de fútbol 5 y un bar», relató Medina. Comenzaron con diez equipos y hoy reúnen a 52.
Los participantes pagan por un torneo que ofrece árbitro, cámara de video y bebederos. Nicolás Mathos, analista de recursos humanos de 31 años, afirmó: «Ante la falta de la familia y tus conocidos, necesitás el contacto, compartir, porque definitivamente tus amigos acá son tu nueva familia». Generalmente, la gente se queda de 19 a 22 horas en las instalaciones.
Mathos llegó desde el barrio porteño de Belgrano en julio de 2022. «Lo que más extrañaba era el abrazo. Acá no son de abrazar y en la Argentina lo hacemos mucho», confesó. Un amigo lo invitó a jugar a La Masía a principios de 2024. «Mis domingos cambiaron completamente porque ahora realmente le doy valor al fin de semana, cosa que antes me deprimía», afirmó.
Catalina Paolini, licenciada en administración de 28 años, llegó desde Ramos Mejía. Contactó a uno de los fundadores del evento. «El primer fin de semana no conocía a nadie y la pasé increíble, sentí que estaba en el torneo al que iba en Buenos Aires. Me conectó desde el momento cero con la Argentina», relató Paolini. Se incorporó al equipo femenino DDL, en honor al dulce de leche. «Los domingos suelen ser un día que te conecta mucho a la vida que yo tenía en nuestro país, de encontrarme con amigos o de una reunión familiar. Hoy La Masía cumple ese rol», explicó.
Antonella Ballabeni, empresaria gastronómica de 29 años, llegó en 2021 al equipo «Napolitanas». «Organizamos un amistoso una semana antes que arranque el torneo, para conocernos», detalló. Tiempo después, se separó de su pareja y se quedó sin hogar. Una compañera de La Masía le alquiló una habitación. «A los dos días de haber estado viviendo con ella nos sacamos un pasaje. Hoy en día es mi segunda mitad», afirmó.
La mayoría de los jugadores son argentinos, aunque el torneo también incorporó personas de otras nacionalidades. Medina contó que en su equipo hay dos catalanes. «Lo que desarrollaron, la amabilidad que pregonan, la pasión, realmente es muy lindo el ambiente», dijeron. Paolini señaló que en su equipo son todas argentinas, salvo una compañera colombiana a quien «la argentinizamos».
El predio está abierto para los recién llegados. Ballabeni llevó a su nueva compañera de departamento, quien se integró al instante. «Nosotros vamos mayormente para el tercer tiempo porque es una manera de compartir; y cuando es momento de compartir, en eso el argentino se vuelve más solidario», resumió Mathos.
