El total de depósitos en pesos cayó en términos reales durante agosto, mientras los depósitos en dólares del sector privado alcanzaron un nuevo máximo histórico. El plazo fijo tradicional fue la única alternativa en moneda local que superó a la inflación estimada.
El mapa del ahorro de los argentinos mostró resultados mixtos en agosto. Según las estadísticas del Banco Central y un informe de la consultora LCG, el total de depósitos en pesos cayó un 2,3% real, mientras que los depósitos en dólares del sector privado marcaron un récord histórico.
En moneda local, la caída se explica por la salida de dinero de las cuentas a la vista. Los saldos de las cajas de ahorro bajaron un 5,5% y los de las cuentas corrientes un 1,4%. En contraste, los depósitos a plazo fijo subieron un 0,3% real y se convirtieron en la única alternativa en pesos que le ganó a la inflación estimada del mes.
En valores nominales, las colocaciones a plazo crecieron un 2,2% en promedio y un 2,7% de punta a punta. En los plazos de 30 días, la suba fue de 2,5% promedio y 3,5% entre el inicio y el final del mes. Según LCG, con expectativas de devaluación acotadas, podría esperarse cierta recomposición de las colocaciones a plazo, aunque no una recuperación fuerte porque el premio sigue siendo acotado y volátil.
El plazo fijo UVA, que ajusta por inflación, perdió atractivo: su stock cayó un 11,9% en promedio durante agosto. Esto se debe a que, con una inflación en baja, el ajuste por precios rinde menos frente a alternativas de tasa fija en pesos.
En el frente cambiario, los depósitos en dólares del sector privado totalizaron US$ 41.438 millones al cierre de agosto, un nivel récord desde la salida de la Convertibilidad. Durante el mes sumaron US$ 1.139 millones, el mayor aumento del año. El stock creció un 1,1% en promedio y un 2,8% punta a punta.
Desde mediados de agosto, los bancos pueden prestar en moneda extranjera a cualquier empresa, con el objetivo de que el stock de dólares se convierta en crédito productivo. Hasta el momento, el impacto es limitado: los préstamos en dólares crecieron US$ 334 millones en el mes, hasta un stock de US$ 24.564 millones. LCG advierte que aún no se ve un impacto significativo de la relajación normativa.
Para una familia que decide qué hacer con sus ahorros, el plazo fijo tradicional vuelve a ser una opción en un contexto de inflación a la baja, mientras que los dólares permanecen depositados en los bancos a la espera de su conversión en créditos.
