El escritor español Julio Llamazares reflexiona sobre la desconexión entre el mundo urbano y la realidad rural, en una entrevista publicada por elDiario.es.
El escritor leonés Julio Llamazares, autor de obras como «La lluvia amarilla» o «Luna de lobos», ofreció una entrevista al medio español elDiario.es en la que abordó la relación entre el campo y la ciudad, la memoria y la desaparición de la cultura rural.
Llamazares, nacido en 1955 en Vegamián (León), municipio que quedó sumergido bajo un embalse, explicó que su obra se nutre de la desaparición de ese mundo: «Vengo de una cultura que ha desaparecido, y por tanto, tengo interés por eso y por las consecuencias de esa desaparición», afirmó.
Durante la conversación, el escritor sostuvo que «la cultura hoy es mayoritariamente urbana y la mirada que hay del campo suele ser una mirada urbana». En ese sentido, señaló dos tipos de distorsiones: la despectiva y la paternalista. «El problema del campo es que siempre se cuenta desde las ciudades», declaró.
Como ejemplo de esa mirada urbana, mencionó: «Tú ves a la gente que va a la sierra de Madrid un domingo y va vestida como si fuera al Amazonas. Y ven una vaca y le preguntan al señor si la pueden tocar». Y añadió: «Ahora el paleto es el urbanita que sale a 30 kilómetros de la ciudad y mira a una oveja como si viera una jirafa».
Llamazares también se refirió a la nostalgia y a la memoria: «La nostalgia no tiene ningún sentido. Cualquier tiempo pasado fue peor, no mejor. No hay que idealizarlo. Lo único que fue mejor es que éramos más jóvenes y nos quedaba más tiempo por delante».
«Simplemente considero que la memoria es fundamental para todos nosotros. Es lo más importante que tenemos, y además no es fija, sino que se va transformando», concluyó.
