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Tribunal Superior de Justicia: impulsan una reforma para evitar bloqueos institucionales

La Legislatura de Neuquén recibió un proyecto de ley que propone modificar el artículo 36 de la Ley 1436 para establecer un mecanismo de elección de la presidencia del Tribunal Superior de Justicia por mayoría simple y con reemplazo previsto en el mismo acto.

La Legislatura de Neuquén recibió un proyecto de ley que busca ordenar, agilizar y hacer más eficiente el sistema de elección de la presidencia del Tribunal Superior de Justicia. La iniciativa propone modificar el artículo 36 de la Ley 1436, con las reformas introducidas por la Ley 3410, para establecer un mecanismo más claro, simple y funcional dentro del máximo órgano judicial de la provincia.

La propuesta fue presentada por el bloque Juntos por el Cambio Neuquén – UCR y apunta a reglamentar el artículo 239 de la Constitución provincial. El eje central es que la presidencia del Tribunal Superior de Justicia se turne anualmente entre todos sus integrantes, pero que el cuerpo pueda elegir a su presidente por simple mayoría.

El proyecto también incorpora una previsión clave para garantizar continuidad institucional: en el mismo acto en que se elija al presidente, deberá designarse a quien lo sustituya durante ese período en caso de ausencia o impedimento transitorio. Si la situación fuera definitiva, se deberá avanzar con el nombramiento inmediato de un nuevo presidente.

La iniciativa busca evitar demoras, interinatos prolongados o situaciones de incertidumbre dentro de un poder del Estado que necesita contar siempre con conducción formal. En términos prácticos, el objetivo es que el Poder Judicial no quede expuesto a bloqueos internos ni a vacíos de representación legal o administrativa.

Un esquema más simple, como ocurre en la Nación

Uno de los fundamentos del proyecto es que la elección quede en manos de los propios integrantes del Tribunal Superior de Justicia. De esa manera, se fortalece el principio de autogobierno del Poder Judicial y se reduce la posibilidad de presiones externas de otros poderes.

El planteo toma como referencia el funcionamiento de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que también prevé la elección de su presidente por mayoría de sus ministros, aunque con una duración distinta del mandato. La diferencia es que, en Neuquén, la Constitución provincial establece que la presidencia del cuerpo debe turnarse anualmente.

Con ese marco, la propuesta busca adaptar un criterio de funcionamiento eficiente al mandato constitucional local. Es decir, mantener la rotación anual prevista para Neuquén, pero con un procedimiento más claro para elegir autoridades y resolver reemplazos.

La mayoría simple aparece como una herramienta para minimizar el riesgo de bloqueos institucionales. En lugar de exigir consensos difíciles de alcanzar o mayorías que puedan trabar la conducción del Tribunal, el proyecto plantea una salida más ágil y democrática dentro del propio cuerpo.

Este punto es central porque el Poder Judicial cumple funciones administrativas, presupuestarias e institucionales que no pueden quedar paralizadas. La presidencia del Tribunal Superior de Justicia no solo representa al cuerpo, sino que también cumple un rol clave en la toma de decisiones internas y en la organización del sistema judicial.

Continuidad, previsibilidad y autogobierno

El proyecto también pone el foco en la necesidad de prever reemplazos. Obligar a designar en el mismo acto a quien deba sustituir al presidente ante una ausencia transitoria permite anticiparse a licencias, enfermedades o situaciones imprevistas.

Esa previsión fortalece la continuidad del Tribunal y evita que cada eventualidad derive en una discusión urgente o en una disputa interna. La lógica es simple: si el mecanismo queda definido de antemano, la institución funciona con más orden.

En caso de cese definitivo, como renuncia, fallecimiento o destitución, la propuesta establece que se proceda al nombramiento inmediato de un nuevo presidente. Esa cláusula busca impedir la prolongación de interinatos informales y resguardar la estabilidad de un poder público esencial.

La reforma, además, se presenta como una forma de volver al espíritu original del texto constitucional, sin agregar requisitos ajenos a lo previsto por la Constitución provincial. El objetivo no es alterar la organización del Tribunal, sino reglamentar su funcionamiento de una manera más clara y operativa.

En ese sentido, la iniciativa combina tres criterios: autogobierno judicial, transparencia y eficiencia institucional. La elección queda dentro del propio Tribunal, se define por mayoría simple y se garantiza que siempre exista una autoridad designada para ejercer la conducción.

La propuesta también puede leerse como una modernización administrativa. En un contexto donde las instituciones necesitan procedimientos rápidos, claros y previsibles, evitar bloqueos en la elección de autoridades resulta fundamental para sostener el normal funcionamiento del Poder Judicial.

De avanzar en la Legislatura, el cambio permitiría que el Tribunal Superior de Justicia cuente con un esquema más ordenado para su conducción anual, alineado con el mandato constitucional neuquino y con una lógica similar a la que ya aplica la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

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