El exsenador nacional Mario Cimadevilla se refirió a la interna de la Unión Cívica Radical de Chubut, denunció presiones del gobierno provincial sobre los delegados y rechazó una posible postulación de Jorge “Loma” Ávila al Senado.
La Unión Cívica Radical de Chubut se encuentra en la antesala de la renovación de sus autoridades. En este contexto, el exsenador nacional Mario Cimadevilla ofreció declaraciones sobre la disputa interna y el rol del partido en la alianza gobernante.
Cimadevilla señaló que la discusión no se limita a una disputa de nombres entre el intendente de Trelew, Gerardo Merino, y el dirigente Sergio Guajardo. Según su lectura, el debate de fondo refiere al posicionamiento de la fuerza política. En ese sentido, indicó que existe una corriente que mantiene la pasividad actual y otra que considera que el partido “ha estado ausente durante estos años” sin participación en decisiones relevantes del gobierno.
El dirigente afirmó que el presidente del partido, Gustavo Menna, “escondió” a la fuerza política y la sacó del radar de la sociedad. También cuestionó que la lista encabezada por Merino represente una propuesta del oficialismo que daría continuidad a una actitud complaciente frente al gobernador.
En su análisis, Cimadevilla repasó temas provinciales como el acuerdo con YPF, los cambios en la ley de pesca y el esquema de explotación minera. Sostuvo que la UCR no emitió opinión sobre esos asuntos y remarcó la necesidad de recuperar centralidad en el debate sobre los recursos de Chubut. Consideró “inaceptable” que el radicalismo “no tenga nada que decir” sobre esos temas.
Respecto de la interna, Cimadevilla denunció presiones del Ejecutivo provincial hacia los delegados. Afirmó que el partido está “sometido a sus caprichos” y mencionó maniobras para influir en la votación. Entre ellas, citó la situación de una jubilada y la advertencia a un delegado sobre el contrato de su hijo si no votaba a Merino. Sobre quienes aplican esas prácticas, expresó que “además de malos políticos, son malas personas”.
El exsenador también se refirió al acercamiento entre la gestión de Torres y el peronismo. Mencionó la norma que habilitó las reelecciones para intendentes y señaló que esa medida evidenció un pacto con jefes comunales justicialistas. Como ejemplo, citó acuerdos en localidades de la cordillera como El Maitén y Corcovado, donde se habría dejado de lado a dirigentes radicales como Guajardo o Pedraza. Concluyó que los impulsores de Merino avalan “políticas de desplazar el protagonismo de radicales”.
En materia productiva, Cimadevilla exigió que un próximo gobierno revise las concesiones otorgadas en la provincia. Lamentó la falta de participación del partido en debates estructurales y mencionó nuevamente el acuerdo con YPF. Advirtió que la explotación petrolera y el esquema energético quedaron bajo control de grandes grupos económicos.
Finalmente, consultado sobre una posible candidatura a senador del diputado Jorge “Loma” Ávila, Cimadevilla anticipó su rechazo. Lo acusó de haber sido responsable de “allanar el camino al saqueo” en Chubut y de impulsar concesiones que transformaron a Comodoro Rivadavia en “un desierto”. Advirtió que si Ávila pretende llegar a la Cámara Alta, lo tendrá a él “en la vereda de enfrente”.
