Nicolás Gastón Cichero, ex empleado del geriátrico ‘David’ de Mar del Plata, fue detenido este viernes acusado de lesiones graves agravadas por violencia de género, coacción y amenazas. Será indagado este sábado.
Nicolás Gastón Cichero, ex cuidador del geriátrico “David” de Mar del Plata, fue detenido este viernes alrededor de las 15 por personal de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de esa ciudad. La detención se realizó en la vivienda de una amiga, sin que el acusado ofreciera resistencia, y fue trasladado a la Alcaldía Penitenciaria de Batán.
La detención fue ordenada por el Juzgado de Garantías N° 1, a cargo de Daniel De Marco, a pedido del fiscal Carlos Russo. Cichero, de 37 años, está acusado de lesiones graves agravadas por violencia de género, coacción y amenazas, en relación con agresiones a dos residentes del establecimiento, de 83 y 93 años, y a una trabajadora del lugar que alertó a los propietarios.
Según las actuaciones judiciales, el ex empleado trabajaba como cuidador desde el 29 de abril en el geriátrico ubicado en calle Funes al 1700. La causa se inició después de que la responsable del geriátrico revisara las cámaras de seguridad ante reclamos de familiares de las residentes, que habían advertido lesiones sospechosas. Las grabaciones muestran a Cichero insultando, amenazando y manipulando de manera violenta a una de las jubiladas mientras intentaba acostarla, y golpeando con una cuchara a otra residente mientras le daba de comer, lo que le provocó un corte superficial en el labio.
Tras conocerse las imágenes, el acusado fue despedido y eliminó sus redes sociales. También se informó que registra deudas por casi 5,5 millones de pesos y figura inscripto como prestador de servicios de tratamientos de belleza.
La indagatoria está prevista para este sábado. Tras esa declaración, el fiscal Russo dispondrá de un plazo de quince días para solicitar o no la prisión preventiva del imputado.
En paralelo, el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires clausuró preventivamente el geriátrico al constatar que no había iniciado el trámite de renovación de la habilitación provincial. Durante la inspección se detectaron irregularidades como la presencia de personas menores de 65 años alojadas en el lugar y la ausencia de un contrato con una empresa habilitada para el tratamiento de residuos patogénicos.
Una ex empleada del geriátrico declaró que ingresó como personal de limpieza y pocos días después fue asignada como asistente sin capacitación específica, llegando a administrar medicación e inyectar insulina pese a no contar con formación en enfermería. Según su relato, renunció por esa situación.
