En una reunión informativa de la Comisión de Energía y Combustibles, referentes del IAPG, YPF y TGS describieron el potencial de la formación no convencional y fijaron metas de exportación.
En una reunión informativa de la Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara de Diputados, presidida por Facundo Correa Llano, se analizó la matriz energética argentina y el rol de Vaca Muerta. Expusieron representantes del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), de YPF y de Transportadora de Gas del Sur (TGS).
Martín Kaindl, del IAPG, describió una matriz basada en más del 50% en gas y alrededor del 32% en petróleo, y sostuvo que el país «no está transicionando hacia ningún lado, sino adicionando renovables». Definió a Vaca Muerta como un «punto de inflexión» para el desarrollo del país.
Maia Goldín, gerenta de Estrategia de YPF, planteó como meta superar los 30.000 millones de dólares anuales de exportaciones y elevarlos a 40.000 millones, duplicando la producción de crudo y casi duplicando la de gas.
Oscar Sardi, director general de TGS, indicó que la empresa obtuvo, al amparo de la Ley Bases, la extensión de sus licencias por 20 años a partir de diciembre de 2027, y afirmó que «tenemos para 150 años de gas».
En el tramo de preguntas, la diputada Adriana Serquis (Unión por la Patria) consultó sobre la distribución de la renta y el deterioro de rutas por el transporte del producto. Kaindl respondió que la industria financia buena parte de la reconstrucción vial y estimó una integración local cercana al 80%, citando el caso de Fortín de Piedra, de Tecpetrol, con participación de un millar de pymes de catorce provincias.
