Dos hombres viajaban en el vehículo cuando el terreno cedió al intentar detener la marcha, este jueves por la noche.
Un vehículo utilitario quedó inmovilizado durante la noche del jueves sobre la banquina de la Ruta Nacional N.º 3, a la altura de la Estancia El Canuto, luego de que el terreno cediera mientras intentaba orillarse.
El hecho movilizó al personal de la Subcomisaría Distrito Garayalde, que acudió al lugar tras recibir un llamado que advertía sobre un presunto vuelco.
Según la información obtenida por ADNSUR, el episodio se registró alrededor de las 23:50 y, en un primer momento, la información recibida hacía presumir que se trataba de un siniestro vial con posibles personas lesionadas. Sin embargo, al arribar al sector, los efectivos constataron que no había ocurrido un vuelco y que los ocupantes del rodado se encontraban en buen estado de salud.
De acuerdo con el informe policial, el vehículo involucrado es un furgón Iveco de color blanco, ocupado por dos hombres. Ambos explicaron a los uniformados que decidieron detener la marcha y orillarse sobre la banquina, pero debido a las condiciones del terreno, que se encontraba blando por las inclemencias climáticas, una de las ruedas cedió y el utilitario quedó inclinado, sin posibilidad de volver a la calzada por sus propios medios.
Los ocupantes indicaron que, al advertir que no podían sacar el vehículo, solicitaron asistencia mecánica desde Comodoro Rivadavia. Al momento de la intervención policial, el auxilio ya se encontraba en camino para realizar las tareas de rescate.
Desde la fuerza aclararon que no hubo personas heridas ni fue necesaria la intervención de servicios sanitarios, ya que el hecho se limitó a un inconveniente ocasionado por el estado de la banquina.
Las autoridades aprovecharon el episodio para reiterar la importancia de extremar las precauciones al circular por las rutas de la región durante el invierno. En particular, recomendaron evitar detenerse sobre las banquinas cuando las condiciones del terreno no sean seguras, ya que la humedad y el barro pueden provocar que los vehículos queden atrapados o pierdan estabilidad.
Además, señalaron que al momento del incidente la zona se encontraba afectada por una densa niebla que reducía la visibilidad a unos 50 metros, una condición que obliga a disminuir la velocidad, mantener una mayor distancia entre vehículos y realizar únicamente maniobras que puedan ejecutarse con seguridad.
Si bien el hecho no pasó a mayores, volvió a poner de manifiesto los riesgos que representan las condiciones climáticas adversas en las rutas patagónicas, donde la combinación de niebla, bajas temperaturas y banquinas inestables puede generar situaciones de peligro incluso sin que exista una colisión o un vuelco.
