El precio del barril de Brent superó este jueves los 100 dólares, lo que implica un aumento en los ingresos por regalías para la provincia de Chubut, pero también una presión adicional sobre los precios de los combustibles en los surtidores.
El petróleo superó este jueves los 100 dólares por barril, con el Brent alcanzando los 100,3 dólares, su nivel más alto desde principios de junio, en medio de tensiones en Medio Oriente. Este movimiento tiene efectos concretos en la Patagonia, particularmente en Chubut, donde se observa un impacto dual: mejora en los ingresos por regalías y aumento de la presión sobre los precios de los combustibles.
En cuanto a las regalías, Chubut registró en mayo ingresos por 42,6 millones de dólares, el mayor nivel mensual desde marzo de 2014. Este dato refleja el impacto de cotizaciones excepcionales previas, aunque la producción provincial cayó un 8% interanual. Durante el primer bimestre, la caída de precios había reducido la recaudación petrolera, pero tras el conflicto bélico iniciado el 28 de febrero, las regalías de abril subieron un 44% y las de mayo alcanzaron un nivel aún mayor. El Brent, tras una baja en junio, vuelve a estar por encima de los US$100, lo que podría favorecer los ingresos futuros de Chubut, aunque el crudo Escalante tiene su propia cotización y las liquidaciones se producen con rezago.
En el mercado de combustibles, en Comodoro Rivadavia la nafta Súper de YPF acumuló en marzo una suba del 25% mensual y cerca del 30% en el año, luego de que el barril pasara de promediar menos de US$70 en febrero a US$102 en marzo. YPF implementó un esquema de ajustes graduales y un “buffer” de precios en torno a los US$95 por barril para amortiguar fluctuaciones. Sin embargo, el nuevo salto del Brent supera ese nivel de referencia. Según el presidente de YPF, Horacio Marín, la petrolera no había alcanzado el equilibrio para bajar precios, y con el petróleo por encima de US$100, esa posibilidad se aleja.
Para Chubut, el barril de US$100 presenta dos caras: puede mejorar el flujo futuro de regalías y aliviar las cuentas provinciales, pero también incrementa la presión sobre los costos energéticos y los combustibles, en una región donde los surtidores ya acumularon fuertes incrementos desde inicio de año. Si el crudo se mantiene alto, la discusión girará en torno a cuánto de ese valor queda en cuentas públicas, cuánto se traslada a los combustibles y cuánto se convierte en inversión en una cuenca que aún no muestra recupero en su producción.
