Los 85 empleados desvinculados de la pesquera Conarpesa realizaron una asamblea en la sede del STIA y anunciaron acciones gremiales y judiciales para reclamar su reincorporación.
Los trabajadores despedidos de la empresa pesquera Conarpesa realizaron este lunes una asamblea en la sede del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), donde resolvieron continuar con las acciones gremiales y judiciales para reclamar la reincorporación de los 85 empleados desvinculados.
Durante el encuentro, uno de los voceros del grupo, Vladimir Rodríguez, cuestionó las declaraciones públicas del titular de la empresa, Fernando Álvarez Castellano, y afirmó que «está mintiendo» al sostener que los manifestantes protagonizaron hechos de violencia durante la protesta realizada en las oficinas administrativas de la firma.
«Fernando Álvarez Castellano miente. No hubo violencia. Lo único que hicimos fue reclamar por nuestro derecho a trabajar», declaró Rodríguez ante los trabajadores reunidos en la sede gremial.
Los despedidos rechazaron la versión difundida por la empresa y sostuvieron que el ingreso al edificio fue pacífico. Según relataron, fue un directivo de la firma quien les permitió ingresar para expresar personalmente el reclamo.
«La mayoría somos mujeres y lo único que queremos es trabajar. Nunca fuimos a romper nada ni a generar violencia», manifestó una de las trabajadoras presentes en la asamblea.
Los empleados también denunciaron el incumplimiento de un acuerdo que, según sostienen, había sido firmado para otorgar el alta laboral durante el mes de julio. «Había un compromiso firmado y no se respetó. Hace cinco meses que estamos sin trabajar y muchas familias ya no saben cómo seguir», expresaron.
Durante la reunión señalaron además que varios de los trabajadores afectados aún no habían recibido los telegramas de despido y remarcaron que gran parte del grupo posee entre 12 y 15 años de antigüedad dentro de la empresa.
En ese contexto, Rodríguez indicó que comenzaron a trabajar junto al STIA para avanzar con acciones judiciales que permitan revertir las desvinculaciones.
«Estamos organizados con el sindicato para agotar todas las herramientas legales que nos permitan recuperar nuestros puestos de trabajo. No vamos a dejar de reclamar», sostuvo.
Los trabajadores también plantearon que detrás de los despidos existiría una política orientada a reducir los costos laborales mediante la incorporación de personal con menores condiciones salariales.
«Siempre buscaron la mano de obra más barata. Nosotros tenemos años de experiencia y queremos seguir trabajando», señalaron.
Asimismo, cuestionaron la situación de la empresa y recordaron que Conarpesa continúa siendo una de las principales compañías pesqueras de la Patagonia, por lo que consideraron que la decisión de avanzar con los despidos resulta «injustificada».
La asamblea finalizó con el compromiso de mantener la unidad del grupo, profundizar las gestiones gremiales y avanzar por la vía judicial con el objetivo de lograr la reincorporación de los trabajadores y el cumplimiento de los acuerdos que, según afirman, habían sido asumidos por la empresa.
