La obra social de la provincia dispuso incrementos del 3 por ciento en marzo, mayo y julio para la mayoría de las especialidades. El cambio más grande impacta en las prácticas endoscópicas complejas, con un aumento acumulado superior al 44 por ciento, mientras que trece prestaciones antiguas dejarán de tener cobertura.
El directorio del Instituto de Seguridad Social y Seguros dispuso una actualización integral sobre el dinero que le paga a los médicos privados por atender, operar y realizarle prácticas específicas a los afiliados de Seros en toda la provincia. La resolución oficial impone nuevas pautas económicas que buscan reordenar los números de los consultorios patagónicos y que impactarán de forma directa en la atención de miles de pacientes.
La medida administrativa alcanza a casi todas las ramas de la medicina e instrumenta una readecuación financiera que combina porcentajes de aumento escalonados con una limpieza profunda en el listado de intervenciones que cubre el Estado provincial. La entidad previsional ajustó los honorarios de las cirugías tradicionales e introdujo modificaciones de fondo para los tratamientos específicos.
Subas en tres cuotas para las operaciones tradicionales
El bloque normativo más amplio abarca las resoluciones firmadas a mediados de junio para las especialidades más demandadas por las familias chubutenses. A través de estos expedientes, la conducción de la obra social estableció un incremento estándar del 3 por ciento retroactivo al primero de marzo, al que se le suma otro 3 por ciento desde el primero de mayo y un último tramo del 3 por ciento a partir del primero de julio, todos de carácter acumulable.
Este esquema salarial aplica de manera uniforme sobre los honorarios de los médicos y los gastos de quirófano en neurología, urología, cirugía general, otorrinolaringología, tocoginecología y anatomía patológica. Para la especialidad de neurocirugía se resolvió un trato económico diferenciado mediante un aumento no acumulativo que arrancó con un 10 por ciento en abril, continuó con un 20 por ciento en mayo y se completó con otro 20 por ciento desde el primero de junio.
La actualización constante del valor de las unidades médicas representa el mecanismo administrativo con el que la provincia busca honrar el trabajo de los especialistas en el circuito privado. En el ámbito sanitario local existe una preocupación constante respecto a que estos aranceles acompañen el ritmo real de la inflación para evitar que las distorsiones económicas terminen trasladándose al bolsillo del afiliado cada vez que solicita un turno.
Cambios de fondo en las endoscopías y colonoscopías
La modificación más contundente del documento oficial golpea en el centro de las consultas de gastroenterología. El directorio resolvió incrementar el pago por las unidades endoscópicas con un fuerte ajuste del 38,76 por ciento retroactivo a mayo, al cual se le enganchó una segunda suba del 5,56 por ciento a partir del primero de junio.
De forma paralela a esta inyección de fondos, los equipos técnicos revisaron las coberturas e hicieron una depuración histórica al dar de baja 13 prestaciones que quedaron viejas para el sistema de salud actual. Entre los exámenes eliminados figuran la endoscopía pediátrica, la pHmetría computarizada, las prácticas con dilatación o mucosectomía, la manometría esofágica y la gastrostomía endoscópica percutánea.
Nuevas coberturas complejas y reglas unificadas
Para ocupar el espacio vacío que dejó la eliminación de esos exámenes viejos, las autoridades ordenaron crear formalmente dos prácticas nuevas orientadas a intervenciones digestivas de alto riesgo. Se trata de los procedimientos catalogados oficialmente como videocolonoscopía terapéutica de mayor riesgo y videoendoscopía digestiva alta terapéutica de mayor riesgo, dos herramientas médicas que ya entraron en plena vigencia para todos los afiliados.
El paquete de medidas previsional concluye con la ratificación de las normas técnicas para los gastroenterólogos y ordena dar de baja memorándums internos de auditoría del año pasado. El objetivo de este movimiento burocrático es unificar definitivamente los criterios de facturación en todos los sanatorios y clínicas privadas que trabajan con la obra social de la provincia del Chubut.
