El Consejo Federal Pesquero (CFP) aprobó una resolución que eleva del 36% al 50% el límite de producción de colas de langostino a bordo por marea. La medida, impulsada por la empresa CONARPESA, contó con el respaldo de las principales cámaras empresariales del sector y el aval técnico del INIDEP. Los representantes de las provincias de Buenos Aires y Santa Cruz votaron en contra.
El Consejo Federal Pesquero (CFP) emitió una resolución que extiende el límite de producción de colas de langostino a bordo, elevando el tope permitido por marea del 36% al 50%. La iniciativa fue impulsada por la firma CONARPESA y obtuvo el acompañamiento de las cámaras empresariales CAPeCa, CAPIP y CEPA. La medida fue aprobada por mayoría, con los votos negativos de los representantes de las provincias de Buenos Aires y Santa Cruz.
El presidente de CONARPESA, Fernando Álvarez Castellano, se refirió a la aprobación y afirmó: “La lógica se impuso a la estupidez y a la ignorancia”. También dirigió críticas hacia los dirigentes del STIA (Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación) y del SOMU (Sindicato de Obreros Marítimos Unidos), a quienes acusó de “salir a embarrar la cancha con caprichos absurdos”.
La decisión se basó en los informes técnicos del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP). El organismo sostuvo que el incremento de esta modalidad de procesamiento en los buques tangoneros no provocará perjuicios sobre el recurso pesquero ni generará daño ambiental en el Mar Argentino.
Álvarez Castellano cuestionó la postura de los gremios respecto al supuesto impacto ecológico de procesar el marisco en alta mar. En ese sentido, preguntó si las organizaciones sindicales tienen más conocimiento sobre la preservación del recurso que los científicos del INIDEP. Además, envió un mensaje directo al titular del STIA, Luis Núñez: “Le pido a Luis Núñez que explique por qué, cuando el langostino se muere a los dos años de vida, no contamina los fondos marinos de forma natural, y sí lo haríamos nosotros cuando echamos las cabezas al mar”.
