El ex entrenador del Verde llegó a Comodoro Rivadavia para acompañar al equipo en la definición de la Liga Nacional y elogió el trabajo de Pablo Favarel, la conducción institucional y la madurez del plantel. Además, remarcó que cerrar la serie será el desafío más difícil pese a la ventaja de 3-0 sobre Quimsa.
A pocas horas del tercer juego de la final de la Liga Nacional de Básquet, el ex entrenador de Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, Nicolás Casalánguida, expresó su orgullo por el presente del club y aseguró que el equipo conducido por Pablo Favarel atraviesa un momento histórico.
Recién llegado a la ciudad, el actual entrenador de Boca Juniors reconoció que no quería perderse la oportunidad de acompañar al conjunto comodorense en una instancia tan trascendental. “Estoy muy contento de estar acá. Vine con mi hija, que es comodorense, y con amigos para vivir este momento. No me lo quería perder porque es una ocasión muy especial para el club y para la ciudad”, expresó.
Casalánguida destacó el trabajo integral que permitió a Gimnasia llegar a esta instancia y señaló que el éxito es el resultado de un proceso sostenido. “Hay que valorar el armado del equipo, el trabajo de Néstor Chávez buscando jóvenes talentos y el crecimiento de jugadores que evolucionaron dentro del club. Gimnasia sigue siendo una escuela de desarrollo”, sostuvo.
En ese sentido, también ponderó la tarea del actual entrenador. “Pablo Favarel es un entrenador con muchísimo talento. Fue campeón en otros países, trabajó en selecciones y tiene una gran capacidad. No me sorprende para nada lo que está logrando. Entendió perfectamente dónde estaba y está demostrando todo su potencial”, afirmó.
El entrenador comodorense también remarcó la importancia del orden institucional como uno de los pilares del presente deportivo. “Desde la conducción de Pablo Ivanoff y toda la comisión directiva se viene trabajando de manera seria. Gimnasia es una institución modelo, que cumple, que hace obras y que genera confianza para cualquier jugador que quiera venir”, señaló.
Respecto de la campaña actual, consideró que el equipo está protagonizando unos playoffs excepcionales. “La temporada regular fue excelente y los playoffs han sido increíbles. Además, la localía siempre fue una fortaleza. La gente hace que jugar en Comodoro sea muy difícil para cualquier rival y eso se está viendo una vez más”, indicó.
Al comparar este plantel con el histórico equipo campeón de la temporada 2005/2006, Casalánguida marcó diferencias importantes, aunque encontró algunos puntos en común. Recordó que aquel conjunto dirigido por Fernando Duró atravesó numerosas adversidades antes de consagrarse campeón, mientras que el actual logró consolidarse mucho antes en la competencia. “Las realidades son distintas, pero hay una similitud muy clara: ninguno de los dos equipos aparecía en los papeles como candidato al título. A través del trabajo, de la disciplina y de superar obstáculos, terminaron construyendo algo que parecía impensado”, explicó.
Sobre la serie final ante Quimsa, reconoció que el 3-0 refleja un dominio evidente del conjunto patagónico, aunque advirtió que el paso decisivo suele ser el más complejo. “Hay un dominio que se ve en el resultado, en el juego y también en lo mental. Pero el partido más difícil siempre es el que te puede dar el campeonato. Cerrar una serie es complicado y para mí el próximo juego será el más complejo para Gimnasia”, analizó.
Finalmente, evitó enviar consejos al plantel y aseguró que los jugadores ya demostraron tener la madurez necesaria para afrontar el desafío. “Sería irrespetuoso de mi parte darles un mensaje. Los escucho hablar y veo la seguridad con la que se manejan. Están muy bien orientados y lo único que tienen que hacer es seguir por el camino que vienen recorriendo. Están dando una clase de básquet y tienen todas las herramientas para lograr el objetivo”, concluyó.
