Tamara Rubilar, bióloga marina de Puerto Madryn, desarrolló Promarine Antioxidants, un suplemento elaborado con huevas de erizo de mar que hoy se comercializa en Argentina y Estados Unidos, y próximamente llegará a Europa.
La bióloga marina chubutense Tamara Rubilar creó en Puerto Madryn un suplemento elaborado a partir de huevas de erizos de mar que hoy se comercializa en Argentina, Estados Unidos y próximamente llegará a Europa, según informó la investigadora en una entrevista con Ahora en Comodoro, por Seta TV.
El desarrollo surgió hace más de una década, cuando el hijo menor de Rubilar fue diagnosticado con una enfermedad autoinmune. Ante las alternativas médicas disponibles, la investigadora decidió profundizar en estudios científicos vinculados a la inflamación intestinal, la microbiota y el rol de los antioxidantes.
“Cualquier persona que tiene un hijo enfermo se imagina por lo que pasé. El sufrimiento de tu hijo es uno de los movilizadores más grandes que puede tener un ser humano”, declaró Rubilar.
Rubilar, especializada en biología y química marina, investigó las propiedades de erizos de mar que habitan en el Golfo Nuevo. Allí encontró compuestos antioxidantes utilizados en países orientales desde 1647. Con ese conocimiento desarrolló un preparado casero que inicialmente denominaron “juguito de erizos de mar” para disminuir la inflamación intestinal de su hijo y aliviar síntomas como broncoespasmos y problemas en la piel.
“Hoy la enfermedad la tiene totalmente regulada”, afirmó la investigadora. Ese resultado fue el punto de partida para una investigación más amplia impulsada desde el CONICET, con una premisa de sustentabilidad: evitar la extracción indiscriminada de erizos del mar. “Nosotros, siendo biólogos, no queríamos hacer lo que hacen los rusos, que es ir al mar, pescar los animales y matarlos para sacarles las moléculas”, sostuvo.
El proyecto derivó en la primera empresa de base tecnológica creada junto al CONICET en la Patagonia. Bajo la marca Promarine Antioxidants, comercializan cuatro formulaciones destinadas a distintas afecciones. La más conocida es “Marine Epic”, orientada a personas con enfermedades autoinmunes y utilizada también por deportistas de alto rendimiento. La empresa trabaja con la Asociación del Fútbol Argentino en futsal y auspicia al Club Atlético Banfield. También desarrollaron suplementos para secuelas respiratorias, salud cardiovascular y omega-3 marino apto para vegetarianos.
Actualmente la startup exporta a Estados Unidos y este año comenzará a expandirse hacia Europa. Rubilar fue reconocida por la Legislatura de Chubut por su trayectoria y aporte científico. “Es difícil ser profeta en su tierra, pero Chubut siempre nos acompañó”, expresó la investigadora, que mantiene su laboratorio y base de trabajo en Puerto Madryn.
