Lorena Andrade, madrastra del niño de 4 años fallecido en abril, rechazó versiones sobre una enfermedad preexistente como causa de muerte y reafirmó que los golpes fueron fatales.
La causa por la muerte de Ángel López, el nene de 4 años que falleció el pasado 5 de abril, volvió a generar conmoción en Comodoro Rivadavia luego de que trascendieran versiones sobre el resultado de un estudio histopatológico que mencionaría una enfermedad preexistente. Frente a esto, Lorena Andrade, madrastra del menor, rechazó las interpretaciones que comenzaron a circular y sostuvo que el informe no modifica la principal hipótesis de la familia sobre la muerte del nene.
“Nosotros todos los días tenemos algo nuevo acá. Con esto nos molestó un montón, porque primero arrancaron con información filtrada que sabemos muy bien de algunos medios lamentablemente que quisieron plantar algo que no es, porque si bien el histopatológico habla de una enfermedad preexistente de Ángel, no dice que Ángel murió de neumonía. Y si fuera así, Ángel recibió acá lo que lo mató: fueron los más de 20 impactos que Ángel tuvo en su cabecita, es más grave todavía”, indicó.
Andrade explicó que la familia tomó conocimiento de la situación a través de los medios de comunicación y cuestionó la forma en la que se difundió la información. “Nosotros nos enteramos de esto por los medios. Quisieron plantar que Ángel había muerto por una enfermedad. Esto empezó a salir creo que el día viernes (8 de mayo). Al otro día a nuestro abogado se le iba a entregar la pericia del histopatológico. Por eso da rabia que hagan todo esto, porque acá los primeros que tienen que tener información es nuestro abogado y nosotros como familiares directos de Ángel”, sostuvo.
La mujer también hizo referencia a las condiciones en las que, según su testimonio, vivía el niño antes de su muerte. “No sorprende nada ya de lo que pueda salir respecto a nuestro pobre bebé que fue entregado por esta gente que todavía no da la cara”, afirmó.
En otro tramo de la entrevista, cuestionó el accionar de las fuerzas de seguridad en una intervención reciente vinculada a una manifestación. “A esto hemos llegado a Comodoro: es más grave y hay presencia policial cuando pintás una pared que cuando asesinan a un menor de cuatro años”, expresó.
Andrade relató cómo atraviesa la familia el proceso judicial y el impacto emocional del caso. “Nosotros estamos con el acompañamiento de amigos, familiares, mis hijas. El día a día entre los dos hablamos, lloramos, pasamos de la tristeza a la bronca”, señaló. También manifestó desconfianza hacia algunas instituciones: “Nos ofrecieron desde fiscalía un equipo de psicólogos pero hoy en día no confiamos ni en eso. No confiamos en nadie acá en Comodoro”.
Respecto a versiones sobre un posible cambio de carátula que podría derivar en la libertad de los imputados, fue categórica: “Pueden pedir lo que quieran, eso lo sabemos porque lamentablemente tienen hasta ese derecho, pero también sabemos que la libertad ellos no se la pueden otorgar. Nosotros confiamos, porque acá Ángel murió por los golpes que ellos le dieron”.
La madrastra del niño aseguró que avanzarán con acciones judiciales contra distintos actores vinculados a la causa. “Nosotros vamos a ir contra todos los responsables porque acá Leiva es la psicóloga la que escribía los informes, la que mentía en los informes, pero al lado tenía una asistente social que es Bellido, la cual siempre estuvo presente en todo. Esa mujer estuvo hasta en el hospital que yo no la vi, pero la vieron familiares y seguramente en la cámara tiene que estar que ella igual se presentó. Siempre fueron las dos las que anduvieron para todos lados y hasta el mismo día que me vinieron a sacar a Ángel acá de la casa, así que esa mujer es tan responsable como Leiva, como el juez y como la defensora”, afirmó.
Además, dijo que nunca se comunicaron y agregó: “Nosotros la última vez que vimos fue en el hospital cuando Ángel todavía estaba conectado con esos aparatos que lo mantenían con vida entre comillas, ahí fue que se presentó esta Leiva con Bellido y después no las vimos nunca más, desaparecieron”.
“El amor de Ángel está intacto, y si lo peleé cuando estaba con vida, hoy en día que me lo asesinaron más todavía voy a defenderlo, y hasta que vea a todos presos no voy a parar”, concluyó Lorena.
