El Gobierno nacional confirmó la recepción de tres ofertas por un total de US$887 millones para la venta de su participación en Transener. La apertura de sobres marca el inicio de la etapa final del proceso, con adjudicación prevista para mayo.
El Gobierno nacional dio un paso clave en el proceso de privatización de la principal empresa de transporte de energía eléctrica del país, al confirmar que recibió ofertas por un total de US$887 millones para la venta de su participación accionaria en Transener. La apertura de sobres marcó el ingreso del proceso en su etapa final, con la adjudicación prevista para el mes de mayo.
Las propuestas fueron presentadas por tres grupos empresarios que habían sido previamente habilitados para competir por las acciones que el Estado posee en Citelec, la sociedad controlante de Transener y Transba. Estas compañías tienen un rol estratégico dentro del sistema energético nacional, ya que operan una parte significativa de la red de transporte eléctrico de alta tensión.
Según se informó oficialmente, las ofertas superaron el precio base establecido en el pliego licitatorio, lo que fue interpretado por el Ejecutivo como una señal positiva del interés del sector privado en el negocio energético argentino. Desde el Gobierno destacaron que este proceso permitirá avanzar en la salida del Estado de la operación directa del servicio, manteniendo su rol como ente regulador.
En la actualidad, Energía Argentina S.A. (Enarsa) posee el 50% de Citelec, mientras que el otro 50% pertenece a Pampa Energía. A través de esa estructura, el Estado controla indirectamente una participación relevante en Transener y Transba, firmas que concentran cerca del 15% de la generación eléctrica del país.
Entre las ofertas presentadas, la más alta fue la del consorcio integrado por Edison Transmisión S.A. y Genneia S.A., que propuso US$356,17 millones. En segundo lugar se ubicó Central Puerto S.A., con una oferta de US$301 millones, mientras que Edenor S.A. presentó la propuesta más baja, con US$230 millones.
Transener administra una red clave del Sistema Argentino de Interconexión (SADI), con más de 12.600 kilómetros de líneas de alta tensión en 500 kV, que recorren el país de norte a sur. Esta infraestructura resulta esencial para garantizar el abastecimiento eléctrico a nivel nacional, conectando regiones productivas y centros urbanos.
Desde la Secretaría de Energía indicaron que la adjudicación definitiva se concretará en mayo, una vez evaluadas las ofertas técnicas y económicas. De este modo, el Gobierno busca completar una de las privatizaciones más relevantes dentro de su estrategia de reorganización del sector energético.
