La metrópolis de Shanghái, que alberga a más de 26 millones de personas y es un centro neurálgico del comercio y la tecnología global, continúa redefiniendo su perfil urbano con proyectos arquitectónicos de vanguardia. El próximo gran hito en este camino será la apertura de la Gran Ópera de Shanghái, cuya construcción está próxima a finalizarse para su estreno en la segunda mitad de 2026.
Una escalera que desafía la gravedad
El elemento más audaz del diseño es una monumental escalera de hormigón que se despliega en forma de abanico, creando una terraza en espiral y escalable. Esta estructura serpentea hasta la cubierta del edificio, ofreciendo al público acceso directo a una terraza con vistas a la plaza adyacente y al paisaje del río Huangpu. La forma, inspirada en el dinamismo de la danza, se ha convertido en la imagen emblemática del proyecto.
Diseño noruego con integración local
La obra es fruto del prestigioso estudio de arquitectura Snøhetta, ganador del concurso internacional en 2017, en colaboración con el Instituto de Investigación y Diseño Arquitectónico del Este de China. Kjetil Trædal Thorsen, cofundador del estudio, describió el proyecto como una «progresión natural» de su trabajo previo con centros de artes escénicas, diseñado para fomentar la apropiación pública del espacio por parte de los ciudadanos de Shanghái.
Interiores cálidos y capacidad versátil
En contraste con el exterior blanco y la imponente escalera, los espacios interiores estarán revestidos en roble teñido de rojo, aportando calidez a las tres salas principales. El auditorio mayor tendrá capacidad para 2000 espectadores, complementado por una segunda sala de 1200 asientos y un tercer espacio flexible para 1000 personas, destinado a espectáculos experimentales.
Un faro cultural para el futuro
La programación de la nueva ópera buscará atraer a un público amplio y diverso, combinando representaciones de ópera tradicional china y occidental, conciertos de música clásica y propuestas vanguardistas dirigidas a audiencias más jóvenes. Los arquitectos destacan que el proyecto, desde su arquitectura hasta el paisajismo y el diseño interior, fue desarrollado mediante una estrecha colaboración que garantiza su relevancia e integración en el contexto local de Shanghái.
