La Cámara Argentina de la Indumentaria (CIAI) hizo un llamado a los legisladores para avanzar en leyes y mecanismos de control que regulen el ingreso de indumentaria de «ultra fast fashion».
La moda «ultra fast fashion» es una evolución extrema del fast fashion tradicional, caracterizada por la producción masiva y ultrarrápida de prendas que reflejan microtendencias que cambian semanalmente. Este modelo busca producir y entregar ropa a muy alta velocidad, utilizando principalmente materiales sintéticos.
“Estas prendas, ofrecidas por plataformas chinas como Shein y Temu, generan un severo impacto ambiental, están confeccionadas con materiales de baja calidad, bajo condiciones laborales de trabajo esclavo, y muchas contienen sustancias tóxicas para la salud humana. Además, su rápida obsolescencia multiplica la acumulación de desechos textiles que tardan siglos en degradarse”, indicó un comunicado de la cámara.
Shein y Temu: cómo el ultra fast fashion transforma la moda (y por qué deberíamos hablar de eso)
Desde la CIAI consideran que la entrada de ropa desde esas plataformas internacionales constituyen una competencia desleal, “ya que estas importaciones ingresan sin pagar los impuestos, aranceles ni cumplir los controles que sí enfrenta la producción nacional. El resultado es la pérdida de empleo argentino, el debilitamiento del entramado productivo y una sistemática fuga de divisas”.
Una encuesta de la entidad mostró que en el bimestre mayo-junio de 2025 se registró una caída de ventas del 7,7% interanual, tras algunos meses de desaceleración de caída y leve recuperación de las ventas. El 56% de las empresas reportaron caídas en sus ventas superando a las empresas con subas (32%) por primera vez en tres bimestres. «La falta de demanda sigue siendo la principal preocupación de las empresas con el 77% de las respuestas», señala el reporte.
Según cálculos de la cámara, entre enero y mayo de 2025 los argentinos gastaron US$ 1.572 Millones en ropa en el exterior, marcando un incremento de 136% con respecto al mismo período del año pasado. Se trata de una nuevo récord que superó en 9% al que se había registrado en 2017.
Con respecto a los envíos internacionales puerta a puerta, crecieron 211% en los primeros cinco meses y 253% solamente en mayo.
La “Ley anti Shein” en Francia
Ante un panorama parecido, en Francia se promulgó la denominada “Ley anti Shein”, con el objetivo proteger la industria textil nacional francesa y frenar el impacto ambiental negativo de estas plataformas de venta de ropa de bajo costo.
La legislación francesa establece un sistema de tasas ecológicas progresivas por cada prenda vendida basadas en una «puntuación ecológica» que evalúa el impacto ambiental de cada artículo.
Además prohíbe la publicidad relacionada con la moda ultra rápida (fast fashion) para frenar estímulos al consumo masivo insostenible e introduce sanciones monetarias y controles para asegurar cumplimiento de normas ambientales y de toxicidad, además de exigir certificados de origen para las importaciones de prendas.
LM