Funcionarios de Trabajo de ambas provincias informaron sobre el impacto laboral de las obras hidrocarburíferas, las proyecciones para los proyectos exportadores y las medidas de control sobre la contratación local.
La secretaria de Trabajo de Río Negro, María Martha Avilés, estimó que el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) alcanzó cerca de 9.300 empleos directos en su pico de obra y que, con las obras conexas, movilizó unos 15.000 puestos. En Neuquén, el ministro de Trabajo y Desarrollo Humano, Lucas Castelli, describió un mercado donde el comercio emplea a más personas que el petróleo y alertó sobre la llegada de 25.000 personas por año atraídas por la cuenca.
Neuquén y Río Negro encabezan los índices de crecimiento de empleo privado registrado a nivel nacional y recibieron datos promisorios en el último reporte de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC en materia de trabajo. Además, en cada intervención, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, anuncia que se necesitarán decenas de miles de trabajadores entre Vaca Muerta y la costa atlántica en el marco de los proyectos exportadores. Sin embargo, desde las dependencias laborales de ambas provincias el mensaje es que no sobra empleo.
Respecto de proyecciones grandilocuentes sobre puestos de trabajo que demandarán los proyectos que convertirán a la costa de Río Negro en un hub exportador, la secretaria de Trabajo de la provincia, María Martha Avilés, habló con ADNSUR y aclaró: «Yo no me guío mucho por lo que dicen». La funcionaria explicó que su área siguió de cerca el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y que la obra alcanzó, en su pico, cerca de 9.300 puestos de trabajo directos. Sumando la prestación de bienes y servicios y las obras complementarias, Avilés calculó -estimativamente- que «el VMOS movilizó prácticamente 15.000 puestos de trabajo».
Entre esas obras conexas, Avilés enumeró las estaciones de bombeo de la zona de Allen, donde están los tanques de almacenamiento, y del Valle Medio. También mencionó la terminal exportadora de Punta Colorada, donde la obra sigue activa porque todavía falta la puesta en marcha hacia el mar y SACDE construye una planta electromecánica. «Estuve hace dos semanas y te diría que en el campamento nuevo debemos tener casi 1.700 personas solamente viviendo ahí», describió. Consultada sobre si Argentina LNG y los demás proyectos exportadores tendrán un impacto similar, fue categórica: «Yo no creo que podamos hablar de menos de 15.000 puestos de trabajo».
La ley 80-20
El control sobre quiénes ocupan esos puestos pasa por la Ley 5804, conocida como ley 80-20. La Legislatura la sancionó por unanimidad el 21 de agosto de 2025 y exige que al menos el 80% del personal de las obras alcanzadas acredite domicilio en Río Negro con dos años de residencia continuada, y que al menos el 20% sean mujeres y disidencias. «Lo que le estamos pidiendo a las empresas, a todas, tanto las que construyen como las que están en la cadena de valor de prestación de bienes y servicios, es el histograma de trabajo», explicó Avilés. Con ese cronograma de puestos por mes y por perfil, la Secretaría busca trabajadores a través del Servicio de Empleo Rionegrino y de las bolsas de trabajo sindicales, y solo después habilita el ingreso de personal de otra jurisdicción, «en tanto y en cuanto comprometan programas de formación específica».
La norma permite que la Secretaría exceptúe del requisito de residencia a trabajadores de proyectos hidrocarburíferos, mineros o energéticos estratégicos dentro de la Cuenca Neuquina. «Nosotros sabemos que hay ciertos oficios que vamos a compartir necesariamente con la provincia hermana de Neuquén», señaló Avilés, aunque marcó el límite: «Obviamente, no me vas a traer ayudantes de Neuquén, porque yo tengo miles. Me vas a traer seguramente algún perfil que yo no tenga, producto de la historia hidrocarburífera que tiene Neuquén».
Mientras tanto, la fiscalización sobre el cumplimiento del 80-20 se realiza cotidianamente y ese es, según la funcionaria, «el gran desafío», pero también una herramienta de registración, porque las empresas en las que se detectan irregularidades son intimadas a adecuarse.
La reglamentación prevé para una primera infracción multas de entre cinco y diez salarios promedio del convenio aplicable por cada puesto ocupado en exceso y por cada mes.
El comercio es el mayor empleador privado de Neuquén
Del otro lado del río, el ministro de Trabajo y Desarrollo Humano de Neuquén, Lucas Castelli, dio una extensa entrevista en el programa Gente de Bien, del canal de streaming En Loop, y realizó una radiografía del empleo privado registrado en la provincia. Según precisó, el comercio es el mayor empleador privado de Neuquén, con unos 27.000 trabajadores, seguido por la actividad hidrocarburífera y de canteras, con 24.800, y por la construcción, con 22.400. Castelli definió al comercio como «el goteo directo» del consumo que generan los salarios petroleros, pero dejó un mensaje para quienes piensan en mudarse: «Hoy en Neuquén no sobra el trabajo». Estimó que ingresan a la provincia unas 25.000 personas por año y remarcó que la industria exige alta calificación.
Los registros oficiales ubican a las dos provincias como excepciones en un mercado nacional en retroceso. Según el SIPA, entre fines de 2023 y mayo de 2026 Neuquén sumó un 7,6% de empleo privado registrado y Río Negro un 3,4%, unos 3.800 puestos. En el mismo período el país perdió cerca de 241.000 puestos privados formales. Castelli mencionó una cifra más reciente, de 12.400 nuevos puestos y un crecimiento del 8,6% para Neuquén, que todavía no figura en las publicaciones oficiales.
Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, en el aglomerado Neuquén-Plottier, el 9% de la población activa, unas 15.000 personas, tiene trabajo pero busca otro. Castelli lo asoció a quienes necesitan un segundo empleo o una mejora salarial.
En Río Negro, la EPH relevó un 0,7% de desocupación en Viedma-Carmen de Patagones, el único aglomerado rionegrino que releva la encuesta. La muestra no es representativa de otras regiones de la provincia como la Zona Andina o el Alto Valle, que concentra la presión del boom de Vaca Muerta y no tiene medición propia: «Al estar tan cerca de todo lo que moviliza Neuquén, vos tenés más demanda, por una cuestión lógica de que hay mayor necesidad de ocupar perfiles y de personal calificado».
El día después
Una de las preguntas que subyace ante la exigencia rionegrina a las empresas de cumplir el 80/20 de mano de obra local, Avilés reconoció un desafío y dijo: «Yo creo que vamos a tener que hacer un gran esfuerzo». Río Negro terminará el año con el noveno centro de formación para trabajadores de la construcción, en un trabajo conjunto con Fundación UOCRA. «Si bien con el VMOS tuvimos la soldadura por parte de personal técnico de Turquía, la idea nuestra es dejar mano de obra instalada al punto de que no tengamos que requerir otros perfiles afuera».
En paralelo, Avilés aseguró que el punto más alto para el empleo en Río Negro todavía no llegó y, a la espera de ese momento, la provincia lanzó el programa Empleo Joven, que ofrece a las empresas que contraten jóvenes de 18 a 23 años un crédito fiscal provincial de hasta el 75% sobre el costo laboral.
Sobre el riesgo de que el fin de las obras deje un saldo de desempleo, Avilés planteó que las plantas, la terminal exportadora y los servicios asociados seguirán demandando trabajadores: «Necesariamente vamos a tener empleabilidad para rato. Yo no lo veo como finalización de obra y nada más». Agregó que los aportes que la provincia cobra por los acuerdos con los consorcios se reinvierten en infraestructura, con impacto en corralones, cementeras y economías regionales.
