Con bifes bien finos, empanado liviano y aceite a temperatura, queda dorado por fuera y tierno por dentro en menos de 30 minutos. Paso a paso y sin misterios.
¿Milanesa o schnitzel? La discusión es larga, pero la respuesta es simple: si te gustan las milanesas, el schnitzel austríaco te va a encantar. Se prepara con un bife muy finito de ternera o de cerdo, un empanado liviano y una fritura pareja que lo deja crocante de verdad. Y no hace falta ser cocinero: con seis pasos y media hora de reloj lo tenés resuelto.
La gran diferencia con nuestra milanesa está en el grosor de la carne y en el empanado. Acá el bife se aplana hasta quedar casi transparente, se pasa por harina, huevo batido y pan rallado, y se fríe a temperatura alta para que no chupe aceite. Es ideal para un almuerzo rápido, para una cena liviana o para esos bifes finos que aparecen en la carnicería y no sabemos bien cómo aprovechar.
Ingredientes
- 4 bifes finos de ternera o de cerdo
- 2 huevos
- 1 taza de pan rallado
- 1/2 taza de harina
- Sal y pimienta, a gusto
- Aceite para freír (que cubra el fondo de la sartén)
- Rodajas de limón, para servir
Elaboración
- Aplanar la carne: poné cada bife entre dos láminas de film y golpealo suave con un palo de amasar o con el fondo de una sartén hasta que quede bien fino. Cuanto más delgado, más pareja va a ser la cocción.
- Condimentar: sal y pimienta de los dos lados, con la mano, sin miedo.
- Empanar: pasá cada bife primero por harina, después por huevo batido y por último por pan rallado. Presioná apenas con la palma para que el pan se adhiera, pero sin apelmazar.
- Calentar el aceite: llevá una sartén amplia a fuego medio-alto y esperá hasta que el aceite esté bien caliente. Probá con una pizca de pan rallado: si burbujea apenas la tirás, está listo.
- Freír: cociná los schnitzels de 2 a 3 minutos por lado, hasta que estén dorados y crocantes. No los amontones: de a uno o de a dos como mucho, así no baja la temperatura del aceite.
- Escurrir y servir: retiralos sobre papel absorbente y servilos enseguida, con gajos de limón y la guarnición que más te guste.
Los cuatro secretos del empanado
- Bifes finos: si te quedan gruesos, se dora la corteza y la carne queda cruda adentro.
- Aceite caliente: es lo que evita que el empanado absorba grasa y lo que logra la corteza crujiente.
- No amontonar: cuando ponés muchos bifes juntos, el aceite se enfría y el resultado es una milanesa aceitosa.
- Servir enseguida: el schnitzel conserva su textura apenas sale de la sartén. Si lo dejás esperando, se ablanda.
Artículo elaborado con información de TN, con asistencia de IA y bajo supervisión de un editor de ADNSUR.
