Una mujer de 68 años denunció haber sido víctima de una estafa virtual tras recibir un mensaje que simulaba provenir de la empresa Camuzzi y ofrecía una bonificación en el servicio de gas. La causa quedó bajo investigación judicial.
Una mujer de 68 años denunció en la Comisaría de Puerto Deseado haber sido víctima de una estafa virtual luego de recibir un mensaje en el que le ofrecían una supuesta bonificación en el servicio de gas.
El hecho quedó bajo investigación judicial. La maniobra habría comenzado con un contacto telefónico que, según el relato de la mujer, se presentó como parte de la empresa Camuzzi y le informó que podía acceder a un beneficio económico en su factura de gas.
Para acceder al supuesto descuento, le indicaron que debía ingresar a un enlace y completar una serie de datos personales. La víctima siguió las instrucciones que recibió y brindó la información solicitada.
Poco después, comenzó a detectar movimientos extraños en sus cuentas y descubrió que se habían realizado operaciones financieras que no había autorizado.
DETECTÓ UNA TRANSFERENCIA Y UN PRÉSTAMO DE $5.000.000
La primera irregularidad que pudo constatar fue en su cuenta de Mercado Pago. Allí advirtió que se había efectuado una transferencia por $200.000 hacia una cuenta perteneciente a otra persona.
La situación tomó una dimensión mayor cuando la mujer ingresó al homebanking de su cuenta del Banco Nación. En ese momento descubrió que se había acreditado un préstamo por $5.000.000, operación que, de acuerdo con su denuncia, nunca había solicitado ni autorizado.
Posteriormente, el dinero correspondiente al préstamo también fue transferido mediante varias operaciones hacia otra cuenta bancaria.
Ante lo ocurrido, la mujer expresó su preocupación por el perjuicio económico sufrido y decidió realizar la denuncia correspondiente para dejar constancia de las operaciones y permitir que se investigue el origen de la maniobra.
La causa quedó a disposición de la Justicia, que deberá establecer de qué manera los responsables habrían obtenido los datos de la víctima, identificar las cuentas receptoras y reconstruir el recorrido del dinero transferido. También se deberá determinar quiénes estuvieron detrás del contacto inicial y si existió algún mecanismo utilizado para obtener información personal y financiera mediante el supuesto beneficio ofrecido.
El episodio vuelve a poner el foco sobre las estafas virtuales que utilizan la identidad de empresas reconocidas para generar confianza en las víctimas. En este tipo de maniobras, los delincuentes suelen ofrecer descuentos, promociones, reintegros o beneficios y luego derivan a los usuarios hacia enlaces o procedimientos destinados a obtener información.
La recomendación ante este tipo de contactos es evitar ingresar a enlaces recibidos por mensajes no solicitados y verificar cualquier supuesto beneficio directamente a través de los canales oficiales de la empresa. Además, ante movimientos bancarios desconocidos, se recomienda comunicarse inmediatamente con la entidad financiera y realizar la denuncia correspondiente.
