El exgobernador de Neuquén cuestionó el cronograma y los requisitos de avales que dejaron una sola lista en carrera para conducir el partido, y advirtió que la fuerza podría convertirse en «una colectora del gobierno provincial».
El exgobernador de Neuquén Jorge Sobisch calificó de «proscripción» la elección interna del Movimiento Popular Neuquino (MPN), que dejó una única lista en carrera para la conducción provincial y que en septiembre pondrá al diputado Gabriel Álamo al frente del partido. Sobisch, tres veces gobernador entre 1991 y 2007, difundió su posición en un posteo de Facebook y anunció que volverá a recorrer el territorio neuquino para discutir el futuro de la fuerza.
La carta orgánica del MPN fija en el 10% del padrón la cantidad de avales necesaria para oficializar una lista. El partido registraba 88.875 afiliados hasta 2025 según la Cámara Nacional Electoral, la cifra más alta de la provincia y muy por encima del PJ y de la UCR. La noche del cierre, el 13 de agosto, Álamo entregó 9.167 avales al expresidente partidario Omar Gutiérrez. Ninguna otra agrupación llegó a ese piso.
En una entrevista con Diario Río Negro publicada la semana pasada, Álamo explicó su llegada a la presidencia como el resultado de un trabajo iniciado a comienzos de año, con recorridas por el interior y reuniones con dirigentes, y resumió su criterio de gestión en una frase: «Primero está la provincia, luego está el partido y por último están nuestros intereses personales».
Para Sobisch, el cronograma operó como un filtro: «En las condiciones actuales del MPN, lo transformaron en una barrera que sólo podían superar quienes conservaran estructuras oficiales, aparatos territoriales y recursos suficientes para movilizarse simultáneamente en toda la provincia», escribió, y sostuvo que el afiliado común y los sectores independientes quedaron «en los hechos, afuera de la competencia». El eje de su cuestionamiento no es la lista que ganó sino la decisión de no reformar la carta orgánica antes de convocar: «Al no modificar la carta orgánica, eligieron cerrar el partido cuando había que abrirlo».
Sin nombrar a Rolando Figueroa ni a ningún dirigente en particular, el exgobernador atribuyó la ausencia de competencia a un beneficio para «el poder de turno» y encadenó una serie de preguntas sobre las condiciones en que se resolvió el armado: si hubo un acuerdo, cuál fue la transacción y qué recibió cada parte. Sobre esa base advirtió que el MPN podría terminar funcionando como «una colectora del gobierno» —el mecanismo por el cual una boleta partidaria arrastra en su tramo superior a un candidato de otro espacio— y deslizó la existencia de «un negocio político y económico» cuyos alcances, dijo, recién empiezan a conocerse. No aportó documentación ni fuentes que respalden esa última afirmación.
El planteo no es exclusivo de Sobisch. A mediados de julio, el Movimiento de Acción Política (MAPO) pidió competir y terminó bajándose: en una nota a la Junta Electoral sostuvo que el cronograma y las reglas vigentes «imponen severas barreras que atentan contra la participación plural», cuestionando tanto el 10% de avales como el piso del 25% de los votos para que las minorías accedan a representación, y usó una fórmula casi idéntica a la de esta semana: «No queremos que el MPN sea una colectora del poder de turno». Uno de sus referentes, Rodolfo Laffitte, había reservado el color blanco, el mismo con el que Sobisch le disputó la conducción a la línea de Felipe Sapag en los años ochenta.
La elección del 23 de agosto puso en juego 662 cargos entre la Junta de Gobierno, la Convención y las 22 seccionales, pero sólo se abrieron urnas en una: Centenario, el único distrito con más de una lista, donde la nómina Celeste y Blanca fue derrotada por la Lista Roja del actual presidente seccional, Claudio Machado, con una participación cercana al 12%. En el resto del mapa partidario las autoridades se proclamaron sin votación.
Álamo estimó que la asunción de la nueva conducción ocurrirá entre el 9 y el 11 de septiembre, una vez que la Junta Electoral complete la revisión de los avales presentados; los mandatos de Gutiérrez y Jorge Sapag vencen el 9. Sobisch no precisó fechas, localidades ni formato para la recorrida que anunció, ni indicó si el planteo derivará en alguna presentación ante los órganos partidarios o la Justicia electoral. «La recorrida empieza ahora», cerró.
