Una crecida repentina del río Bhotekoshi afectó el distrito de Rasuwa, en Nepal, cerca de la frontera con el Tíbet, causando al menos 22 muertos y 384 desaparecidos, según informes oficiales.
Una riada ocurrida este miércoles en el distrito nepalí de Rasuwa, cerca de la frontera con el Tíbet, dejó al menos 22 muertos y 384 personas desaparecidas, según informes oficiales. La corriente afectó viviendas, vehículos, caminos y puentes en una zona de difícil acceso.
El área más afectada se ubica alrededor del río Bhotekoshi y del paso fronterizo de Rasuwagadhi, que conecta Nepal con el Tíbet. Las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi figuran entre los sectores más comprometidos.
La riada se produjo por una crecida repentina y extraordinaria del río Bhotekoshi. En este tipo de inundaciones, el caudal aumenta en poco tiempo y el cauce puede desbordarse, generando una corriente de gran fuerza capaz de arrastrar vehículos, estructuras y escombros. A diferencia de una inundación gradual, una crecida repentina puede avanzar en cuestión de minutos, lo que reduce el tiempo para evacuar las zonas cercanas.
El nivel del río aumentó de manera súbita y arrastró barro, escombros, vehículos y estructuras. Los deslizamientos de tierra posteriores bloquearon varias vías de acceso. La infraestructura hidroeléctrica de la zona también sufrió daños; los proyectos afectados representan aproximadamente el 12% de la capacidad hidroeléctrica de Nepal, según datos difundidos.
La magnitud de los daños aún no se ha determinado por completo debido a que varias áreas permanecen aisladas. Los equipos de rescate avanzan hacia los sectores accesibles mientras continúan las tareas para establecer el número definitivo de víctimas.
Entre las 384 personas desaparecidas habría 291 ciudadanos extranjeros, según los registros difundidos. Se mencionan personas de India, Nepal, Estados Unidos, Reino Unido, Corea del Sur y Malasia. La presencia de visitantes de distintos países se relaciona con la importancia turística y religiosa de la región, ya que el corredor fronterizo es utilizado por turistas y peregrinos que se dirigen al Tíbet, donde se encuentra el monte Kailash.
Las autoridades trabajan para establecer cuántos visitantes permanecían en la zona al momento de la riada y localizar a quienes no han podido ser contactados. La cifra de desaparecidos podría modificarse a medida que los equipos de rescate accedan a sectores aislados por derrumbes y cortes en las vías de comunicación.
