La extensión del servicio fue avalada por amplia mayoría en una sesión atravesada por el debate político. Solo hubo una abstención y no se registraron votos negativos.
El Concejo Deliberante aprobó la nueva prórroga del contrato de Transportes Diadema con 11 votos afirmativos y una abstención, en una sesión marcada por la urgencia de garantizar la continuidad del servicio y por el clima político atravesado por otras discusiones sensibles.
La extensión del contrato permitió despejar, al menos en el corto plazo, la incertidumbre sobre la prestación del transporte en ese sector de la ciudad, evitando la interrupción de un servicio clave para los vecinos. La votación reflejó un respaldo mayoritario del cuerpo legislativo, que optó por priorizar la continuidad operativa.
Si bien el tratamiento no generó un nivel de confrontación tan alto como el debate por la paritaria municipal, el contexto general de la sesión estuvo atravesado por tensiones políticas y cuestionamientos al funcionamiento del Ejecutivo y a la dinámica de negociación en distintos frentes.
La prórroga se dio en un escenario donde el intendente había convocado de urgencia a concejales oficialistas en la previa, en el marco de una agenda cargada que incluía tanto la discusión salarial como el vencimiento del contrato del transporte. Esa simultaneidad de temas marcó el tono de una jornada extensa y con múltiples frentes abiertos.
Desde el oficialismo se interpretó la aprobación como una medida necesaria para sostener el servicio mientras se avanza en definiciones de fondo, mientras que desde algunos sectores se planteó la necesidad de discutir a futuro un esquema más integral y sostenible para el transporte.
La única abstención registrada dejó en evidencia que, aunque hubo consenso general, no todos los bloques quedaron plenamente conformes con el proceso o las condiciones en las que se planteó la prórroga.
En términos políticos, la decisión refleja una lógica pragmática del Concejo: ante la inminencia del vencimiento del contrato, se priorizó evitar un vacío en la prestación antes que abrir un conflicto mayor en torno al transporte público.
Con esta aprobación, el municipio gana tiempo para redefinir el esquema del servicio, aunque el debate de fondo sobre su funcionamiento, financiamiento y condiciones laborales seguirá pendiente en la agenda política local.
