El referente de la diócesis de Comodoro Rivadavia destacó la decisión del obispo emérito de permanecer en Chubut y valoró el acompañamiento que brindó a la comunidad durante sus últimos años de vida pastoral.
La Diócesis de la Iglesia Católica de Comodoro Rivadavia despide al obispo emérito Joaquín Gimeno Lahoz, quien falleció en las últimas horas y es acompañado durante estas jornadas con misas, oraciones y distintas ceremonias religiosas antes del traslado definitivo de sus restos.
Jorge Wagner destacó la cercanía que mantuvo el religioso con la comunidad y expresó el sentimiento de tristeza por su partida, aunque también remarcó la mirada de fe con la que la Iglesia atraviesa este momento.
«Con tristeza porque lo vamos a extrañar, pero también con esta certeza que nos da la fe de que vive en Dios y que de otra manera estará también cerca de nosotros, acompañándonos, porque realmente su corazón estaba puesto en esta tierra».
Wagner recordó que, aunque el obispo emérito Joaquín Gimeno Lahoz mantuvo siempre una relación cercana con su familia, había elegido permanecer en Chubut por el vínculo construido con las comunidades de la provincia.
«Si bien él siempre tuvo una relación muy cercana con su familia, siempre decía, ‘su lugar era acá’ y sobre todo en la zona de la cordillera donde estuvo ahí y donde él siempre decía que extrañaba la gente de ese lugar, pero a todos realmente los quería mucho y apreciaba mucho aquí la gente de esta diócesis, de esta ciudad».
UNA TRAYECTORIA LIGADA A LA COMUNIDAD
El obispo emérito Joaquín Gimeno Lahoz desarrolló gran parte de su tarea pastoral en Chubut. Primero estuvo vinculado a la zona cordillerana, especialmente en El Maitén, y luego continuó su camino en Comodoro Rivadavia, donde fue vicario general y posteriormente obispo. «Así que vamos a extrañar su cercanía».
Wagner también destacó la capacidad de diálogo del obispo emérito y su presencia más allá del ámbito estrictamente religioso, señalando que era una persona consultada por distintas instituciones y sectores de la comunidad.
«No solamente era la cercanía a las comunidades propiamente religiosas, sino también con otras instituciones. Siempre fue un hombre de mucho diálogo, un hombre que era también convocado, consultado, para pedir consejos; siempre en eso también era muy disponible, un hombre muy sabio, desde su fe, su entrega, su sencillez, pero de una sabiduría muy grande».
«Para mí también ha sido muy importante que él me acompañara. Generalmente los obispos eméritos suelen volver a sus lugares, como en el caso de él, que España y por supuesto la familia quería que también pudiera volver a su patria, su diócesis allí de Teruel. Pero el quedarse aquí para mí fue muy importante por lo que es su sabiduría, la historia que él ha tenido acá para que yo conociera también esta diócesis y para que me sintiera acompañado», señaló Wagner.
«Así que para mí también ha sido un regalo de Dios muy grande que él se quedara acá y compartiera con nosotros estos últimos tiempos», añadió.
EL CRONOGRAMA DE LAS DESPEDIDAS
Las honras fúnebres del obispo emérito Joaquín Gimeno Lahoz comenzaron con el velatorio y momentos de oración a cargo de sacerdotes, diáconos y miembros de distintas comunidades religiosas.
Wagner explicó cómo continuará el cronograma de actividades antes del traslado de sus restos al panteón del obispado.
«Comenzó el velatorio. Hay unos momentos que llamamos de responso, que son pequeñas oraciones que los sacerdotes de las distintas comunidades o los diáconos con gente de las comunidades van a ir haciendo cada hora. Y a las 11 va a haber una misa que va a presidir el vicario general, el padre Marcelo Nieva. Después, a las 19 horas habrá otra misa que presidiré yo, es la misa habitual de la catedral».
Se cerrará después la iglesia y mañana se retoma a las 8 de la mañana y a las 12 se va a hacer la misa exequial concelebrada con todos los sacerdotes. Creo que van a venir también algunos de los obispos de la región. Y desde ahí partiremos para hacer el sepelio alrededor de las 14 horas en el Cementerio Oeste, que allí está el panteón del obispado, donde permanecerán sus restos».
La comunidad religiosa continuará acompañando las ceremonias previstas hasta el traslado definitivo de los restos del obispo emérito al panteón del obispado en el Cementerio Oeste.
