La política hidrocarburífera del gobernador Figueroa generó una coalición singular: intendentes, pymes energéticas y oficialismo legislativo de un lado; Unión por la Patria, izquierda y parte de la UCR del otro. El debate legislativo expuso diferencias sobre la renta petrolera y los incentivos fiscales.
La política hidrocarburífera del gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, armó una coalición singular: intendentes, pymes energéticas y oficialismo legislativo de un lado; Unión por la Patria (UxP), izquierda y parte de la UCR del otro.
En el plano empresario local, la Federación de Cámaras Energéticas de Neuquén (FECENE) respaldó el proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) y reivindicó la «visión y decisión política» de Figueroa, además de destacar el liderazgo de YPF. Para las proveedoras neuquinas, la discusión se centró en el derrame económico: obra, contratos, empleo y permanencia de renta dentro de la provincia.
En la Legislatura, la discusión fue otra. Allí aparecieron quienes leen el acuerdo con YPF como una política de desarrollo y quienes lo ven como una concesión innecesaria al capital concentrado. Darío Martínez afirmó que el gobierno provincial puso «como variable de ajuste los recursos de los neuquinos». Lorena Parrilli declaró que el alivio fiscal para las empresas no tiene ningún pequeño contribuyente. Desde la izquierda, Andrés Blanco sostuvo que la Cámara quedó convertida en «escribanía de las petroleras».
El acuerdo GNL fija una escala de regalías de 7,5%, 10% o 12% según el precio internacional del gas, y la provincia las sigue cobrando. El régimen habilita beneficios sobre otros tributos, como la exención de Ingresos Brutos para exportación, y condiciones diferenciales para atraer inversión de largo plazo.
El oficialismo y sus aliados replicaron con argumentos políticos. Damián Canuto defendió que «el 7,5% de nada es nada»: si el proyecto no se viabiliza, no hay producción y no hay regalías de ningún porcentaje. Francisco Lépore habló del mejor esquema posible para que el proyecto funcione. Desde distintos bloques se insistió en que el GNL rompe el límite físico de los gasoductos y abre el mercado mundial.
EconoJournal documentó resistencias de las grandes operadoras a los nuevos costos y condiciones que la provincia impone sobre cesiones y transacciones. Mientras pymes y cámaras locales celebran la mayor intervención provincial, las majors temen un encarecimiento de salida, más discrecionalidad y nuevas exigencias ex post.
