A tres años del accidente laboral que causó la muerte de Rodrigo Fonseca en Comodoro Rivadavia, su hermana reclamó que la Fiscalía investigue otras posibles responsabilidades más allá de un compañero de trabajo.
Este viernes 26 de junio se cumplirán tres años de la muerte de Rodrigo Fonseca, el trabajador petrolero de 39 años que falleció tras sufrir un accidente laboral en una base operativa del barrio Industrial de Comodoro Rivadavia. Su familia continúa solicitando una investigación más amplia y cuestiona el avance de la causa judicial.
El accidente ocurrió el 26 de junio de 2023, cuando una maniobra de ensayo hidráulico terminó de manera trágica. Según fuentes oficiales citadas en su momento por ADNSUR, un manguerote impactó contra la cabeza del operario, provocándole un traumatismo de cráneo que derivó en muerte cerebral.
La empresa para la que trabajaba Fonseca emitió un comunicado en el que informó que «por causas que se investigan, un colaborador resultó herido mientras se realizaba una maniobra de ensayo hidráulico» y que se activó el protocolo de emergencia trasladándolo al Hospital Regional, donde falleció.
Rosario Fonseca, hermana de Rodrigo, declaró a ADNSUR que la investigación judicial se centró únicamente en un compañero de trabajo de la víctima. «Fueron en contra del compañero de mi hermano. Está en juicio. Gracias a un video se pudieron ver las fallas que hubo en ese lugar y también errores del compañero, pero hay muchas pruebas que demuestran que no solamente falló él», afirmó.
La mujer señaló presuntas irregularidades en distintos niveles de la estructura laboral. «Fallaron supervisores que no estaban donde tenían que estar, falló el área de seguridad e higiene, que no era externa y no realizaba las capacitaciones correspondientes porque la empresa no las contrataba. Hay una cadena de responsabilidades que va desde los niveles más altos hasta los operadores», sostuvo.
Rosario indicó que los trabajadores realizan tareas para las cuales no cuentan con capacitación adecuada por presión laboral. «Los operadores son quienes siempre terminan poniendo el cuerpo porque necesitan trabajar y muchas veces no pueden decir que no por miedo a perder el empleo. Se hizo una prueba hidráulica para la que no estaban capacitados y utilizando herramientas que no debían usarse. Todo eso estaba aprobado por alguien más y nadie se hizo cargo», declaró.
La hermana de Rodrigo afirmó que la familia solicita desde el inicio que la Fiscalía avance sobre otras responsabilidades. «Hay pruebas suficientes para pedir una investigación más profunda. Hace tres años que estamos solicitando que se amplíe la investigación y todavía no ocurrió», expresó.
Rosario también señaló que mantiene contacto con otras familias en situaciones similares. «Estamos con muchas otras familias que piden exactamente lo mismo: que la Fiscalía los escuche. Son ellos quienes deciden qué hacer con la justicia de nuestros muertos y no entendemos por qué tenemos que seguir esperando», manifestó.
Finalmente, sostuvo que la falta de respuestas oficiales agrava el dolor por la pérdida. «No solamente enfrentamos la tristeza de haber perdido a un ser querido. También tenemos que convivir con la espera permanente de una respuesta que nunca llega. Eso aumenta el dolor muchísimo más porque se supone que ellos tienen que hacer algo por nosotros, para eso les pagan», concluyó.
